El plan busca movilizar y distribuir recursos con una escala y estructura adecuadas para atender las necesidades de inversión en el desarrollo nacional, sectorial y local.
Según el documento, los fondos se asignarán a proyectos en ejecución, a iniciativas en transición del período 2021–2025 y a nuevos proyectos que prevén completar trámites y desembolsos en los próximos años. También podrán destinarse a grandes obras de infraestructura y proyectos nacionales prioritarios cuya financiación aún no esté definida.
La estrategia pone el acento en reforzar la cooperación con socios de desarrollo sobre la base de la confianza y el respeto mutuo, con el objetivo de captar de forma eficiente tanto donaciones no reembolsables como préstamos en condiciones favorables. Asimismo, plantea armonizar procedimientos entre las partes y concentrar los recursos en sectores prioritarios.
Los programas financiados con ODA deberán alinearse con los planes de desarrollo socioeconómico, la inversión pública a medio plazo y la planificación financiera quinquenal, contribuyendo al crecimiento, la innovación del modelo económico y el impulso de áreas como la ciencia y tecnología, la transformación digital, la energía, la educación y la salud.
En cuanto a los préstamos AOD y concesionales, el Gobierno establece que se destinen exclusivamente a inversión para el desarrollo, priorizando proyectos estratégicos con alto impacto, especialmente en infraestructura, medio ambiente, cambio climático y transición verde y digital. La captación de estos recursos deberá basarse en criterios de eficiencia, capacidad de repago y seguridad de la deuda pública.
El plan subraya que los préstamos preferenciales externos actuarán como complemento de otras fuentes de financiación y solo se emplearán cuando los recursos internos o altamente concesionales resulten insuficientes o cuando la inversión privada sea difícil de atraer.
Además de los mecanismos tradicionales, Vietnam prevé aplicar modalidades más flexibles como el apoyo presupuestario y los desembolsos basados en resultados, combinados con la captación de capital en mercados financieros internacionales.
Para su implementación, el plan fija cinco ejes de acción: perfeccionamiento del marco institucional, fortalecimiento de la negociación con donantes, mejora en la preparación y ejecución de proyectos, innovación en la movilización de recursos y gestión de riesgos, y promoción de la transferencia tecnológica a través de programas AOD.