El jefe de Gobierno participó en la sesión inaugural y la plenaria de alto nivel titulada “La convergencia de los nuevos polos de crecimiento mundial”. Al acto asistieron Nguyen Thanh Nghi, miembro del Buró Político, secretario del Comité Central del Partido y jefe de la Comisión de Políticas y Estrategias del Comité Central; el director ejecutivo del Foro Económico Mundial (FEM), Stephan Mergenthaler; dirigentes de ministerios y organismos centrales y locales, representantes diplomáticos e internacionales, expertos y directivos empresariales.
Según el comité organizador, más de 2.500 delegados se han inscrito en el foro, que reúne a 214 ponentes de más de 170 organizaciones de 27 países y territorios. Participan 27 delegaciones internacionales de alto nivel, 10 de organizaciones internacionales, siete centros de la red mundial de la Cuarta Revolución Industrial del FEM y 160 delegaciones de centros de ciencia, tecnología e innovación.
Los debates se articulan en torno a cuatro pilares: el papel de las megaciudades en la conexión de los polos de crecimiento; las tecnologías disruptivas y los ecosistemas de innovación; los modelos de cooperación en la nueva era; y el papel del sector privado.
Integración en las cadenas globales de valor
En su intervención, Le Minh Hung agradeció al WEF y a sus socios el apoyo prestado a Vietnam durante los últimos años, así como su contribución a consolidar el Foro Económico de Otoño como un espacio de diálogo abierto y sustancial entre gobiernos, empresas y comunidad científica.
Destacó que las actividades de intercambio de políticas, experiencias y tecnologías desarrolladas durante los dos días anteriores reflejan la confianza y el interés de la comunidad internacional en ampliar la cooperación con Vietnam, especialmente con los centros de innovación y los polos de crecimiento como Ciudad Ho Chi Minh. Estas iniciativas también han abierto nuevas oportunidades para establecer contactos e identificar motores de crecimiento.
Ante las profundas transformaciones de la economía mundial, el jefe del Gobierno subrayó que reforzar la autonomía nacional y profundizar la cooperación internacional son objetivos estrechamente vinculados. Ningún país puede alcanzar un desarrollo rápido y sostenible de forma aislada, ni los desafíos mundiales pueden resolverse eficazmente mediante esfuerzos unilaterales. Por ello, instó a fortalecer la confianza, defender el multilateralismo e intensificar el diálogo y la cooperación sobre la base del respeto al derecho internacional y a los intereses legítimos de los países.
Según el primer ministro, la unidad, la responsabilidad compartida, la acción colectiva y la conexión de mercados, recursos, conocimientos, tecnologías y personas son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible e inclusivo y reforzar la capacidad de resistencia ante las crisis.
Asimismo, recalcó que la cooperación debe traducirse en mecanismos efectivos, proyectos viables y resultados concretos y mensurables, y no quedarse en declaraciones o compromisos.
Rreiteró que la integración internacional constituye una orientación constante y una prioridad estratégica de Vietnam para aprovechar sus capacidades internas y movilizar recursos externos. Gracias a una política de integración proactiva, profunda, integral y eficaz, el país se ha convertido en una economía dinámica, un destino de inversión seguro y atractivo, y un socio fiable y miembro activo y responsable de la comunidad internacional.
En los primeros nueve meses de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam creció un 9,01 por ciento, la tasa más elevada desde 2011. Además, el país se incorporó oficialmente al grupo de economías de renta media-alta en julio de este año.
Vietnam entra ahora en una nueva etapa de desarrollo con dos objetivos estratégicos centenarios: convertirse en un país en desarrollo con industria moderna e ingresos medianos altos para 2030, y en un país desarrollado de renta elevada para 2045. Para el período 2026-2030, el país aspira a alcanzar un crecimiento medio anual del PIB del 10 por ciento o superior.
Para lograr estas metas, Vietnam impulsará la transformación de su modelo de desarrollo, elevará la productividad y la competitividad de la economía, renovará los motores tradicionales de crecimiento y desarrollará nuevos sectores basados en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital. También promoverá el desarrollo integral de la cultura, la educación y la sanidad.
Le Minh Hung señaló que Vietnam está acelerando la reforma de su marco jurídico, sus instituciones y su gobernanza, en consonancia con las normas internacionales y con un enfoque orientado al desarrollo. El objetivo es eliminar obstáculos institucionales, abrir nuevas oportunidades de crecimiento y aprovechar mejor el potencial de las localidades, las regiones y los principales polos económicos.
El país también está aplicando medidas para desarrollar la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital; mejorar la educación y la formación de trabajadores cualificados; promover el sector privado y fortalecer la economía estatal, y elevar la calidad y la eficiencia del sector con inversión extranjera.
Afirmó que Vietnam no solo aspira a atraer inversiones y nuevas tecnologías, sino también a convertirse en un socio cada vez más fiable, un eslabón importante de las cadenas mundiales de suministro y valor, y un centro de conexión para la innovación y la creación de nuevos motores de crecimiento.
Reforzar la cooperación en innovación y tecnología
Para materializar el espíritu de cooperación en la nueva era, Le Minh Hung instó a los socios internacionales a pasar de “invertir en Vietnam” a “invertir junto con Vietnam”, así como a colaborar no solo en la producción, sino también en la investigación y el desarrollo (I+D), la innovación y la creación de cadenas de valor competitivas a escala regional y mundial.
Propuso promover asociaciones de creación conjunta entre grupos internacionales, localidades y empresas vietnamitas. Gracias a sus ventajas geográficas, recursos naturales y fuerza laboral, Vietnam debe avanzar de una base de producción a un centro de investigación y desarrollo, especialmente en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los semiconductores y los nuevos materiales.
También pidió al FEM y a sus socios que colaboren con Vietnam en la formación de talento digital y especialistas en ciencia y tecnología de vanguardia, con el fin de reforzar la capacidad de las empresas y los trabajadores vietnamitas para adoptar, aplicar y dominar nuevas tecnologías.
Otra propuesta consiste en establecer mecanismos de prueba para tecnologías estratégicas. Vietnam está dispuesto a trabajar con grupos tecnológicos para crear entornos de prueba controlados que permitan aplicar tecnologías pioneras, como la inteligencia artificial y las nuevas energías, de forma amplia, rápida y segura.
El jefe del Gobierno abogó por ampliar la cooperación para movilizar financiación a medio y largo plazo. En este sentido, los centros financieros internacionales de Ciudad Ho Chi Minh y Da Nang desempeñarán un papel de conexión entre los recursos financieros internacionales y las necesidades nacionales de infraestructura, energía, transición verde e innovación.
Le Minh Hung reafirmó que Vietnam está dispuesto a ser amigo, socio fiable y miembro activo y responsable de la comunidad internacional, así como a escuchar, aprender, compartir experiencias y trabajar con sus socios para afrontar desafíos comunes y aprovechar nuevas oportunidades de desarrollo.
Aseguró que el Gobierno asignará responsables para dar seguimiento a cada propuesta viable, establecerá hojas de ruta para los proyectos potenciales y determinará claramente las responsabilidades en la resolución oportuna de las dificultades legítimas planteadas por las empresas.
Dijo que el futuro no dependerá únicamente de la magnitud de los recursos o del nivel tecnológico, sino también de la capacidad de conectar recursos, fomentar la creatividad y cooperar eficazmente en beneficio común.
Vietnam, afirmó, está dispuesto a cooperar para crecer juntos, compartir para impulsar el desarrollo, innovar para crear valor y actuar en favor de un futuro de paz, estabilidad, prosperidad y sostenibilidad.
Por su parte, el director ejecutivo del FEM, Stephan Mergenthaler, señaló que las profundas transformaciones de la economía mundial plantean desafíos, pero también ofrecen importantes oportunidades a las economías capaces de adaptarse, innovar y establecer nuevas alianzas.
La colaboración del FEM con el foro refleja, según Mergenthaler, la convicción de que los principales desafíos económicos actuales no pueden ser resueltos por separado por los gobiernos, las empresas o la sociedad. Se necesitan cooperación, una visión compartida y voluntad de convertir el diálogo en acciones concretas.
El directivo ejecutivo identificó tres motores que configurarán la próxima etapa del crecimiento mundial: la inteligencia, una industria resiliente y sostenible, y la conectividad.
Afirmó que, a medida que Vietnam busca elevar la productividad y promover un crecimiento impulsado por la innovación, el fortalecimiento de estos vínculos será cada vez más importante. Los tres motores se complementan y su convergencia contribuirá a configurar la próxima etapa del crecimiento económico.
Concluyó que el foro debe reunir distintas perspectivas, generar confianza y facilitar una cooperación capaz de producir avances concretos. A su juicio, invertir en las relaciones y en el entendimiento mutuo para fomentar una cooperación eficaz constituye una de las inversiones a largo plazo más importantes para la sociedad.