Según el periódico, el trayecto “Las Cinco Puertas de Hanói” ha sido concebido como un espacio cultural en movimiento. El viaje, de unos 40 minutos, parte de la Estación de Hanói y llega hasta la estación de Tu Son, en la vecina provincia de Bac Ninh.
En el artículo, la autora Julie Miller relató su sorpresa ante la transformación del destino: hace una década -cuando visitó por última vez la ciudad- la famosa Calle del Tren no figuraba en el radar turístico. “Ahora, mientras recorro este estrecho tramo de vías ferroviarias, bordeado de animados cafés y lleno de creadores de contenido con sus teléfonos en mano, no puedo evitar preguntarme cómo y cuándo se popularizó”, escribió.
Citando a Tom, un guía local, Miller explicó que hace unos ocho años la Calle del Tren comenzó a atraer a un número creciente de visitantes extranjeros, quienes descubrieron las cafeterías junto a las vías a través de las redes sociales.
El recorrido ferroviario "Las Cinco Puertas de Hanói" permite a los pasajeros atravesar diversos puntos emblemáticos. Desde la Estación de Hanói, el tren avanza por la Calle del Tren, cruza concurridas intersecciones repletas de automóviles y motocicletas, y atraviesa el río Rojo por el histórico puente Long Bien antes de llegar a la estación de Tu Son. Desde allí, los turistas pueden trasladarse en autobús hasta el Templo Do, uno de los monumentos culturales más reconocidos del país.
Miller destacó también la singular experiencia de disfrutar un café vietnamita mientras el tren pasa a toda velocidad a escasos metros. Cada vez más visitantes extranjeros acuden a la zona movidos por la curiosidad de observar cómo los residentes locales viven, trabajan y socializan en armonía con el ferrocarril.
A juicio de The Age, este fenómeno ha dado lugar a una tendencia turística llamativa, con millones de publicaciones de viajeros vietnamitas e internacionales registrando su visita en Instagram.
El tren recibe su nombre de cinco antiguas puertas de la ciudadela de Thang Long -Cau Den, Quan Chuong, Cau Giay, Cho Dua y Dong Mac- y sus vagones están decorados con objetos de la época de Indochina, evocando una atmósfera nostálgica y elegante.
“Nuestro vagón tenía un viejo triciclo adornado con cojines y sombreros cónicos de colores brillantes colgados del techo”, describió la autora.
Durante el trayecto, los pasajeros pueden degustar arroz glutinoso (xoi nep) acompañado de té de loto con aroma a jazmín, mientras disfrutan de presentaciones musicales en vivo a cargo de artesanos que interpretan instrumentos tradicionales vietnamitas.
La periodista señaló asimismo su interés por la interacción entre los turistas vietnamitas a lo largo del recorrido. Le impresionaron las largas filas de niños que caminaban hacia la escuela saludando con entusiasmo a los visitantes extranjeros, así como la multitud de fieles que ofrecían incienso en el Templo Do, santuario dedicado a los ocho reyes de la dinastía Ly.
El itinerario “Las Cinco Puertas de Hanói” recrea así la memoria histórica de la capital a través de su arquitectura, arte y gastronomía. El tren cuenta con cinco vagones de asientos de dos niveles y dos vagones de espacio abierto, con una capacidad total de 287 pasajeros.