Estados Unidos canceló el plan de ataque contra Irán previsto para el 19 de mayo a petición de tres países del Golfo. Al mismo tiempo, Teherán envió a Washington, a través de Pakistán como mediador, un plan de paz de 14 puntos. Estos movimientos, considerados positivos por las partes implicadas, alimentan las esperanzas de una pronta desescalada del conflicto en Oriente Medio.