El tratado comercial entre Vietnam y la Asociación Europea de Libre Comercio (VEFTA) abre nuevas oportunidades para las exportaciones vietnamitas a mercados de alto poder adquisitivo, aunque aprovechar sus ventajas arancelarias exige cumplir las normas de origen, los estándares de calidad, los requisitos de trazabilidad y los criterios de sostenibilidad.