Reforma integral del mercado financiero de Vietnam

 El viceprimer ministro Nguyen Van Thang firmó la Decisión No. 1413/QD-TTg, mediante la cual se aprueba el Proyecto de reforma integral del mercado financiero de Vietnam, vinculado al objetivo de mantener un crecimiento económico elevado y sostenido hasta 2045.

Foto de ilustración.
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El plan tiene como finalidad desarrollar un mercado financiero moderno, integrado y plenamente conectado con la economía internacional, capaz de movilizar y asignar eficientemente los recursos para el desarrollo socioeconómico.

En este marco, el mercado de valores desempeñará un papel central, el sistema bancario continuará fortaleciéndose bajo criterios de seguridad y modernización, el sector de los seguros avanzará hacia un crecimiento sostenible y el Centro Financiero Internacional se consolidará como un nodo estratégico para la canalización de flujos de capital en la región.

Para 2045, Vietnam aspira a contar con un mercado financiero altamente desarrollado, regido por los principios del mercado y respaldado por el marco institucional, infraestructura, oferta de productos, base de inversionistas y sistema de supervisión alineados con los estándares internacionales.

El proyecto también plantea un desarrollo equilibrado de todos los segmentos del mercado financiero, con especial énfasis en ampliar la dimensión y la profundidad del mercado de capitales y del mercado bursátil, incrementar la captación de recursos a mediano y largo plazo mediante emisiones públicas de acciones y bonos, y mejorar la eficiencia de las instituciones financieras intermediarias.

Asimismo, se priorizará el fortalecimiento de los inversionistas institucionales, como los fondos de inversión, los fondos de pensiones y las compañías de seguros, con el fin de equilibrar la estructura del mercado.

Para 2030, se prevé que el valor de los activos de los inversionistas extranjeros en los mercados de capitales y de valores alcance aproximadamente el 15% del Producto Interno Bruto (PIB); que los activos netos totales de los fondos de inversión bursátil representen el 5% del PIB; y que los activos de los fondos de pensiones registren un crecimiento promedio anual del 11,5% durante el período 2026-2030.

El plan también contempla la modernización de la infraestructura financiera, el impulso a la transformación digital y la creación de un sistema de pagos moderno e interconectado con los mercados regionales e internacionales.

Además, prevé la implementación de un mecanismo de contraparte central para el mercado bursátil al contado en 2027 y el desarrollo, entre 2030 y 2035, de una base de datos compartida destinada a fortalecer la gestión y la supervisión del mercado.

Para alcanzar estos objetivos, el proyecto establece ocho grupos de soluciones: perfeccionar el marco normativo y las políticas públicas; desarrollar nuevos productos e instrumentos financieros; ampliar la base de inversionistas; fortalecer las instituciones financieras intermediarias; modernizar la infraestructura e incorporar nuevas tecnologías; incrementar la eficacia de la supervisión del mercado; promover la integración financiera, la mejora de la clasificación del mercado bursátil y el desarrollo del Centro Financiero Internacional; así como elevar la calidad del capital humano y ampliar la educación financiera.

Entre las iniciativas más relevantes figura el impulso a las finanzas sostenibles mediante el desarrollo de acciones verdes, bonos verdes y fondos de inversión con criterios ESG.
Asimismo, se plantea diversificar la oferta de bonos del Gobierno, fomentar el crédito verde y la inclusión financiera, además de elaborar una hoja de ruta para el desarrollo del mercado de activos digitales tokenizados.

El proyecto también promueve la creación de fondos de inversión a largo plazo destinados a financiar infraestructura, bienes raíces, emprendimientos innovadores y proyectos verdes.

Paralelamente, propone simplificar los procedimientos para los inversionistas extranjeros, estudiar la formación de bancos de gran escala con mayor competitividad regional e incorporar estándares internacionales de gobernanza corporativa y gestión de riesgos.

El Gobierno continuará aplicando una política monetaria flexible y coordinada estrechamente con la política fiscal. También impulsará un modelo de supervisión basado en riesgos, acelerará la transformación digital, modernizará las infraestructuras de negociación y pagos, y fortalecerá la formación de recursos humanos altamente especializados para responder a las necesidades de desarrollo del mercado financiero en la nueva etapa.

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