Así lo evaluó Le Quoc Minh, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam (CCPCV), presidente-editor del periódico Nhan Dan (Pueblo) y subjefe de la Comisión de Comunicación y Educación del CCPCV, al inaugurar esta mañana el Foro Internacional de Inteligencia Artificial de WAN-IFRA Vietnam 2026.
Según el también presidente de la Asociación de Periodistas Vietnamitas, la IA está incidiendo de manera determinante en los métodos de trabajo, aprendizaje y acceso a la información de los seres humanos. El periodismo es uno de los campos que primero perciben ese impacto.
Por un lado, la IA permite utilidades como el análisis de grandes volúmenes de datos, la búsqueda de información, la producción de contenidos multiplataforma y la ayuda durante la transcripción, la revisión de textos transcritos, la traducción y la creación de subtítulos, reconoció.
Sin embargo, señaló el papel insustituible del reportero a la hora de relacionarse con la gente, entenderla, verificar la información y asumir responsabilidades ante el público.
Aseveró que los medios de comunicación contemporáneos no deben centrarse solo en tecnologías, la eficiencia o la velocidad de producción de contenidos, sino anteponer la responsabilidad y la confianza de los lectores.
“Las tecnologías son capaces de crear contenidos, pero carecen de ética, firmeza política, responsabilidad social y sentido humanitario”, puntualizó.
El foro llegó a Vietnam en medio de la implementación enérgica de la Resolución 57-NQ/TW del Buró Político del CCPCV sobre avances en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital.
Coordinado por la Asociación de Periodistas Vietnamitas y la Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA), reunió en Hanói a más de 200 delegados, entre ellos directivos de instituciones reguladoras y agencias de comunicación, especialistas, investigadores y expertos en IA procedentes de América, Europa y de países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
Los paneles de discusión giraron en torno a la evolución de la IA, una herramienta auxiliar independiente, en una parte cada vez más apreciada en las agencias periodísticas.
También se abordó el profundo cambio que la IA ha provocado en el trabajo profesional y el servicio al público de las empresas editoras, así como la gestión de este ecosistema tecnológico a gran escala.
En opinión de los delegados, cuando la IA se haya incorporado ampliamente a la labor editorial, la cuestión ya no residirá en qué herramienta utilizar, sino en delinear principios, procedimientos y mecanismos de control que permitan mantener la responsabilidad, la ética profesional, los derechos de autor, la confidencialidad de los datos y la confianza pública.
Por tanto, la aplicación de la IA debe ir acompañada de ajustes en la organización y en la capacidad del equipo de periodistas, indicaron.
Otro tema de alto interés fue la IA agéntica, capaz de realizar una serie de tareas sin necesidad de recibir instrucciones específicas.
Los asistentes mostraron su esperanza de que esa tendencia brinde otro nuevo aire al ámbito editorial, pues los periodistas pasarán de realizar tareas repetitivas a supervisar, verificar, orientar y tomar decisiones.