El 2026 reviste una importancia especial para Vietnam y Tailandia, ya que ambos países celebran el 50º aniversario de sus relaciones diplomáticas. La visita del primer ministro tailandés tiene lugar apenas diez días después de una visita oficial a Tailandia del secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam.
Según el embajador de Vietnam en Tailandia, Pham Viet Hung, la actividad constituye una demostración concreta y significativa de la importancia que el Gobierno tailandés concede al fortalecimiento de las relaciones de amistad y cooperación con el país indochino, recientemente elevadas al nivel de asociación estratégica integral en mayo de 2025.
La embajadora de Tailandia en Vietnam, Urawadee Sriphiromya, afirmó que la cooperación bilateral “nunca había sido tan estrecha como en la actualidad”.
La elevación de los vínculos al nivel de asociación estratégica integral está acompañada por un Plan de Acción (POA) para el período 2026-2031, elaborado de manera exhaustiva y con un enfoque integral que abarca todos los ámbitos de cooperación.
En un contexto de incertidumbre económica global, el comercio bilateral continúa registrando un crecimiento notable, superando los 23 mil millones de dólares, lo que permite a Tailandia mantener su posición como principal socio comercial de Vietnam dentro de la Asean.
Asimismo, las inversiones tailandesas en Vietnam han ascendido del noveno al octavo lugar entre los mayores inversores extranjeros en el país.
La embajadora Urawadee Sriphiromya destacó que ambas naciones impulsan activamente la estrategia de las “tres conexiones”, que incluye las cadenas de suministro en sectores como la petroquímica, la agricultura y la fabricación de maquinaria y componentes electrónicos; la conexión de los vínculos entre empresas y localidades de ambos países, y la de las estrategias de desarrollo sostenible.
Las dos partes no solo continúan profundizando la cooperación en industrias tradicionales, sino que también están abriendo nuevas oportunidades de colaboración en áreas de alto valor añadido, como la tecnología de semiconductores y la economía digital.