En medio de las crecientes tensiones en Oriente Medio, la mediación de países como Catar, Pakistán y Egipto ha permitido abrir vías de diálogo entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, las marcadas discrepancias sobre los términos de la negociación, los desacuerdos en torno al estrecho de Ormuz y el continuo fortalecimiento de las capacidades militares de ambas partes dificultan la consecución de un acuerdo.