Nuevo pilar de cooperación entre Vietnam y Japón

Las relaciones entre Vietnam y Japón pasan por su mejor momento. En un contexto en el que el país indochino entra en una nueva era de desarrollo y la nación del Sol Naciente busca nuevos motores de crecimiento, ambas economías cuentan con múltiples opciones de complementariedad.

La empresa TAZMO Vietnam, con capital enteramente japonés, es una de las pioneras en la fabricación de robots y equipos de alta tecnología destinados a la industria de semiconductores. (Foto: VNA)
La empresa TAZMO Vietnam, con capital enteramente japonés, es una de las pioneras en la fabricación de robots y equipos de alta tecnología destinados a la industria de semiconductores. (Foto: VNA)

Además de los ámbitos tradicionales de cooperación, la ciencia y la tecnología están convirtiéndose en un pilar de los vínculos bilaterales.

La Asociación Estratégica Integral entre los dos países sienta las bases para ampliar la cooperación económica, comercial y de inversión. Japón es uno de los principales inversores en Vietnam con 5 mil 848 proyectos y un capital registrado total de unos 81 mil millones de dólares (hasta septiembre último). Según una encuesta de la Organización de Comercio Exterior de Japón, el 56,9 por ciento de las empresas niponas presentes en Vietnam prevé ampliar sus actividades en los próximos uno o dos años.

La visita a Hanói de la primera ministra japonesa, Takaichi Sanae, en mayo pasado vigorizó la colaboración en esferas como ciencia y tecnología, innovación, transición verde y digital, energía, semiconductores, inteligencia artificial (IA) y formación de recursos humanos altamente cualificados. Los altos dirigentes de ambas naciones identificaron a la ciencia y la tecnología, la innovación y la transformación digital como pilares de la Asociación Estratégica Integral.

Japón cuenta con fortalezas en tecnologías avanzadas, gestión moderna, industria de semiconductores, IA, energías limpias y financiación verde, pero necesita mano de obra. Por su parte, Vietnam dispone de una economía dinámica, una fuerza laboral joven, recursos humanos cada vez más cualificados y un fuerte espíritu innovador. Estas circunstancias abren numerosas oportunidades para reforzar la cooperación bilateral en los próximos años.

Japón está acelerando la transformación digital vinculada a la IA y la robótica. Se prevé que el mercado de este sector llegue a 60 billones de yenes (unos 368 mil millones de dólares) en 2040 y aporte hasta un 1,6 por ciento al crecimiento del producto interno bruto real.

Sin embargo, expertos japoneses consideran que la escasez de recursos humanos es uno de los principales desafíos de este proceso. Se estima que serán necesarios unos 30 mil ingenieros y especialistas para orientar y desplegar dichas tecnologías. Esa demanda abre una promisoria oportunidad a la cooperación estratégica entre Vietnam y Japón.

La participación de las empresas vietnamitas del sector de las tecnologías de la información no solo ayudará a Japón a optimizar recursos, sino que también permitirá a los ingenieros vietnamitas desarrollar y perfeccionar soluciones tecnológicas avanzadas para ambos mercados.

La educación, la ciencia y la tecnología han marcado profundamente las relaciones bilaterales. A través del apoyo a numerosos programas de investigación entre universidades e instituciones científicas de ambas naciones, Japón ha contribuido a la formación de decenas de miles de doctores y profesionales vietnamitas.

Japón considera a Vietnam un socio importante con el que desea seguir ampliando la cooperación científica y tecnológica. Ambas naciones planean elaborar un programa de coordinación en las áreas de los semiconductores, la IA, la formación de recursos humanos y la investigación científica.

También se ha propuesto intensificar los intercambios entre organismos de gestión y empresas de ambos países en materia de seguridad de la IA, desarrollar modelos de IA especializados por sectores, crear bases de datos en vietnamita y reforzar la formación de especialistas.

En el ámbito de los semiconductores, Vietnam se ha fijado el objetivo de formar a 500 doctorandos para 2030. Japón se ha comprometido a acoger a unos 250 de ellos en el marco de programas internacionales de investigación conjunta.

Ante el enorme potencial existente, ambos países estudian impulsar varias políticas estratégicas en los próximos años. Entre ellas figuran el fomento de la transferencia tecnológica y la innovación, aprovechando la capacidad de aprendizaje y el espíritu innovador de los jóvenes vietnamitas, así como el refuerzo del desarrollo de personal altamente cualificado para participar en proyectos conjuntos de investigación científica.

En este sentido, cabe destacar la participación de ingenieros vietnamitas especializados en tecnologías de la información, expertos en semiconductores y profesionales de otros sectores industriales que trabajan activamente en Japón. También se busca ampliar la cooperación en proyectos verdes, transición energética, infraestructura digital y financiación sostenible.

Sobre la sólida base de la confianza política y la cooperación activa en todos los ámbitos, los nexos entre Vietnam y Japón se adentran en una etapa de colaboración de mayor alcance estratégico.

Si aprovechan eficazmente sus ventajas complementarias en tecnología, capital, personal cualificado y mercados, ambos países podrán pasar del tradicional modelo de cooperación a la construcción de cadenas de suministro resilientes y la creación de nuevas cadenas de valor.

Esta orientación no solo responde a las necesidades de desarrollo de Vietnam y Japón, sino también contribuye a la estabilidad, la seguridad y la prosperidad comunes.

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