Dado que los videojuegos han sido identificados como una de las seis industrias culturales clave del país, se espera que los cambios propuestos generen más oportunidades para que las empresas nacionales desarrollen productos, al tiempo que acercan la historia y la cultura de Vietnam a audiencias globales.
Según el proyecto, los videojuegos producidos por empresas vietnamitas que posean la propiedad intelectual correspondiente, incorporen elementos culturales o históricos de Vietnam y cuenten con al menos un 30 por ciento de empleados vietnamitas directamente involucrados en la producción, podrían optar a incentivos.
Se propone que los videojuegos diseñados para la educación, la publicidad o la promoción de valores culturales e históricos de Vietnam disfruten de exenciones del impuesto sobre sociedades durante dos años y de una reducción del 50 por ciento en el impuesto a pagar durante los cuatro años siguientes.
Expertos que participen en el desarrollo de dichos juegos también podrían beneficiarse de incentivos en el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Un consejo especializado, compuesto por expertos en cultura e historia, evaluaría el contenido de los juegos para determinar si los productos cumplen los requisitos para acogerse a las políticas propuestas.
El proyecto también propone un nuevo mecanismo de pruebas. Los juegos que cumplan los requisitos podrían lanzarse a modo de prueba durante 30 días, con posibilidad de dos prórrogas hasta alcanzar un periodo máximo de prueba de 90 días antes de obtener la licencia oficial, siempre que cuenten con menos de 10 mil jugadores y no generen ingresos.
Este mecanismo podría resultar especialmente útil para los estudios vietnamitas pequeños e independientes, que a menudo deben realizar grandes inversiones antes de saber si sus productos tendrán buena acogida. Un período de prueba permitiría a los desarrolladores testar los productos, recopilar opiniones y mejorar los juegos antes de su lanzamiento oficial.
Le Quang Tu Do, director de la Autoridad de Radiodifusión e Información Electrónica, dependiente del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, afirmó que Vietnam cuenta actualmente con condiciones favorables para desarrollar la industria de los videojuegos.
Señaló que, por primera vez, los videojuegos han sido identificados como una de las seis industrias culturales clave que requieren inversión y desarrollo, y que los desarrolladores que inviertan en juegos de temática histórica y cultural podrán beneficiarse de incentivos.
Asimismo, subrayó la necesidad de conectar todos los eslabones del ecosistema de los videojuegos: desde los organismos reguladores y las empresas hasta los desarrolladores, las plataformas tecnológicas y la comunidad de jugadores. Esto ayudaría a que los videojuegos vietnamitas trasciendan la producción y distribución nacional para construir marcas creativas con una identidad vietnamita distintiva y potencial internacional.
Estos cambios en las políticas se producen en un momento en que el mercado de videojuegos de Vietnam ya ha consolidado una base sólida.
Según GameGeek, una plataforma que rastrea y analiza datos de la industria del videojuego, Vietnam contaba con 210 estudios de desarrollo activos y registró cuatro mil 900 millones de descargas de juegos móviles en 2025.
Los datos de Google Play mostraron que el total de descargas de juegos y aplicaciones en Vietnam alcanzó los ocho mil 500 millones el año pasado, un aumento interanual del 39 por ciento, mientras que los ingresos generados por los editores crecieron un 69 por ciento.
Sin embargo, el tamaño del mercado es solo una parte de la historia. La mayor ventaja de Vietnam reside en su riqueza de recursos culturales.
Dao Quang Tuan, director ejecutivo de Funtap Games JSC, señaló que Vietnam posee un profundo patrimonio cultural e innumerables historias que pueden transformarse en videojuegos.
La industria debería ir más allá de la producción y distribución nacional para crear marcas de videojuegos distintivas y exportar la cultura vietnamita, afirmó.
Títulos como “Hao khi Dong A” y “Thu thanh su Viet” han explorado la historia, las leyendas y las tradiciones culturales de Vietnam, demostrando cómo los elementos culturales locales pueden convertirse en contenidos atractivos para los videojuegos.
No obstante, los expertos subrayan que los incentivos políticos no pueden sustituir a la calidad del producto. Los desarrolladores vietnamitas deben mejorar la narrativa, construir marcas con personalidad propia y crear experiencias que atraigan a jugadores internacionales sin perder su identidad cultural.
Por tanto, los videojuegos vietnamitas se encuentran en un punto de inflexión importante: las políticas ofrecen mayor margen para la experimentación y la inversión, el mercado cuenta con una base de jugadores en crecimiento y la cultura aporta una rica fuente de material creativo.
El desafío consiste en transformar las historias vietnamitas en productos atractivos que animen a los jugadores a descubrir la historia, las personas y los valores culturales que hay detrás de ellas.
“Si se aplican las políticas adecuadas, el objetivo de generar mil millones de dólares en ingresos para 2030 es alcanzable”, afirmó Tu Do, añadiendo que Vietnam también debería centrarse en la formación de recursos humanos y en el desarrollo de videojuegos destinados a la educación y a la promoción de su cultura e historia.