My Son de noche: un patrimonio milenario bajo Vía Láctea

My Son de noche: un patrimonio milenario bajo Vía Láctea

En el silencio profundo de la noche, rodeados de montañas y bosques, los templos milenarios del Santuario de My Son parecen despertar. My Son de noche no es solo un viaje visual con ladrillos cubiertos de musgo que reflejan las estrellas, sino también una experiencia espiritual inolvidable, donde el tiempo parece detenerse y permite sentir la esencia del pasado.

Los templos y torres milenarios bajo un cielo nocturno de ensueño.

En medio del valle sagrado, el tiempo parece detenerse para que las antiguas construcciones de ladrillo se fundan con la luz de las estrellas.

El espacio nocturno en el Santuario de My Son parece narrar la historia de una gloriosa civilización del pasado.

Las antiguas estatuas permanecen en silencio, contemplando la Vía Láctea.

Cada detalle tallado cobra mayor viveza bajo la oscuridad y la luz de las estrellas.

La experiencia “Una noche en el Santuario de My Son” está pensada para quienes aprecian los valores ancestrales y disfrutan de una atmósfera maravillosa: un lugar donde la naturaleza, el cielo, la historia y la cultura se entrelazan.

Ante tanta grandeza, el visitante se siente pequeño, pero a la vez profundamente inspirado por el misterio y el encanto cautivador de este patrimonio.

Según las inscripciones e investigaciones, el Santuario de My Son comenzó a construirse en el siglo IV, bajo el reinado del rey Bhadravarman. Así, este sitio sagrado cuenta con una historia de mil 600-mil 700 años.

El complejo se amplió continuamente durante casi mil años (desde el siglo IV hasta los siglos XIII-XIV).

La mayoría de las torres que aparecen en este artículo (pertenecientes a los grupos A, B, C y D) datan principalmente de los siglos VII y XIII, por lo que estas construcciones de ladrillo tienen entre 700 y 1300 años.

Aparte de su magnitud, el valor histórico del lugar radica en sus técnicas constructivas y su arte escultórico único, que desafía toda interpretación de las generaciones posteriores.

Un cometa surca el cielo sobre el Santuario de My Son.

Back to top