Tras escuchar los informes y las intervenciones, To Lam felicitó al Comité del Partido de la Inspección del Gobierno, a sus dirigentes y a todo el sector por haber superado las dificultades, poner en marcha con eficacia el nuevo modelo organizativo y asumir una elevada carga de trabajo, obteniendo resultados positivos.
Destacó que las actividades de inspección han permitido detectar numerosas deficiencias en los mecanismos, las políticas, la gestión y la ejecución de las normas, además de formular propuestas para revisar y perfeccionar los reglamentos, políticas y leyes del Partido. Estos esfuerzos, afirmó, han contribuido a fortalecer el marco institucional, elevar la eficacia del liderazgo del Partido y de la administración estatal, así como a liberar recursos para el desarrollo del país.
Según el máximo dirigente, estos avances reflejan un cambio significativo de enfoque: las inspecciones ya no se conciben únicamente como un instrumento para detectar infracciones, sino también como un mecanismo esencial para perfeccionar las instituciones y fortalecer la gobernanza nacional.
To Lam subrayó que la renovación del trabajo de inspección debe ir de la mano de la reforma de los métodos de dirección del Partido, el perfeccionamiento del Estado de derecho socialista, la racionalización del aparato estatal, el funcionamiento eficaz del modelo de administración local de dos niveles, la promoción de la descentralización y la delegación de competencias, así como el fortalecimiento de la gobernanza nacional.
Añadió que el sector de inspección debe funcionar de manera centralizada, unificada y eficiente, manteniendo un estrecho vínculo con la ciudadanía, reforzando el control sobre el ejercicio del poder, preservando la disciplina y contribuyendo al desarrollo del país.
Al exponer seis principios rectores para el sector, To Lam señaló, en primer lugar, que debe garantizarse el liderazgo directo e integral del Partido, el respeto a la Constitución y la ley, y un estricto control del poder. Las inspecciones deben desarrollarse dentro de las competencias establecidas, con apego a los procedimientos legales y bajo criterios de objetividad, imparcialidad y responsabilidad. Asimismo, la descentralización debe ir acompañada de mecanismos eficaces de rendición de cuentas, inspección y supervisión.
En segundo lugar, afirmó que la labor de inspección debe priorizar los intereses nacionales, el bienestar de la población, la disciplina y el desarrollo. En ese sentido, debe contribuir a construir una administración pública transparente, mejorar la gobernanza, garantizar el uso eficiente de los recursos, crear un entorno favorable para el desarrollo, combatir la corrupción, el despilfarro y las conductas indebidas, así como proteger a los funcionarios íntegros que innovan por el bien común.
En tercer lugar, sostuvo que las inspecciones deben orientarse hacia la prevención, la alerta temprana y el control de riesgos desde las etapas iniciales, prestando especial atención a los sectores, localidades y ámbitos de gestión de mayor riesgo, así como a los asuntos de mayor interés para la población.
En cuarto lugar, indicó que la eficacia del sector debe medirse principalmente por el grado de cumplimiento de las conclusiones de las inspecciones y por las mejoras logradas en la gobernanza. Cada recomendación deberá definir con claridad las tareas, los responsables, las competencias, los plazos y los resultados esperados.
En quinto lugar, señaló que la estructura organizativa y las atribuciones del sector de inspección deben ajustarse al sistema político y al modelo de administración local de dos niveles, con una organización más ágil, profesional, unificada, eficiente y cercana a la ciudadanía.
En sexto lugar, enfatizó la necesidad de formar un cuerpo de inspectores íntegros, valientes, altamente capacitados y modernos, al tiempo que se fortalece el control interno del poder para convertir al sistema de inspección en un referente de integridad, disciplina y responsabilidad en el servicio público.
El líder del Partido y del Estado también instó al sector a concentrarse en siete tareas prioritarias, entre ellas perfeccionar la planificación de las inspecciones para evitar duplicidades en las áreas de mayor riesgo, reducir los tiempos de ejecución, elevar la calidad de las conclusiones y acelerar la tramitación de las recomendaciones pendientes.
Asimismo, pidió reforzar la coordinación con los organismos encargados de hacer cumplir la ley, mejorar la rendición de cuentas, atender con mayor eficacia las quejas y denuncias de la ciudadanía, aplicar con rapidez el Decreto gubernamental n.º 164/2026/ND-CP y acelerar el desarrollo de una plataforma nacional de datos digitales que integre seis bases de datos.
Por último, hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la disciplina interna, intensificar la supervisión y prevenir el abuso de poder, los conflictos de intereses, las filtraciones de información y cualquier injerencia indebida en las actividades de inspección.