Así lo afirmó Kanikawa Wakana, primera secretaria y directora del Centro de Información y Cultura de la Embajada de Japón en Vietnam, al referirse a la política exterior de la primera ministra Takaichi Sanae orientada hacia el país indochino.
Según la diplomática, Japón se compromete a apoyar a Vietnam en sus esfuerzos por garantizar la estabilidad global, especialmente en un momento en que Hanói refuerza su papel internacional al asumir responsabilidades clave en el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), la conferencia de revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) y como país anfitrión de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) el próximo año.
En el ámbito de la seguridad, la cooperación bilateral se ha fortalecido con la celebración del primer Diálogo 2+2 de Relaciones Exteriores y Defensa a nivel de viceministros en Tokio a finales del año pasado.
Ese dinamismo se refleja también en los intercambios navales, como la visita del buque vietnamita Tran Hung Dao a Japón y la llegada del destructor japonés Onami al puerto de Vung Tau en marzo pasado, a lo que se sumará la visita de cortesía del destructor Asahi al puerto de Da Nang este mes. Dichas actividades evidencian un mayor estrechamiento en la coordinación de defensa entre ambas naciones.
Las relaciones económicas en el marco de la asociación estratégica integral continúan desarrollándose de manera sólida, con inversiones japonesas en Vietnam que alcanzaron los 3,1 mil millones de dólares en 2025, un aumento del 20 por ciento respecto al año anterior, elevando el capital acumulado total a 80 mil millones de dólares. El comercio bilateral casi se ha duplicado en la última década, situándose en torno a los 50 mil millones de dólares anuales.
Kanikawa valoró que, bajo el liderazgo del secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, las reformas en curso y la mejora del entorno de inversión abren nuevas oportunidades para las empresas japonesas en el país.
Para alcanzar un crecimiento de dos dígitos en los próximos años, Vietnam ha identificado sectores estratégicos como los semiconductores, la transformación digital, la transición verde y la prevención de desastres naturales, áreas que suponen convertirse en nuevos pilares de la cooperación bilateral.
En el campo de los semiconductores, Japón se ha comprometido a acoger a unos 250 de los 500 doctorandos que Vietnam planea formar de aquí a 2030 mediante programas internacionales de investigación conjunta.
Actualmente, ya están en marcha proyectos entre universidades de ambos países, y la Universidad Vietnam-Japón (VJU) ha iniciado un programa de tecnología de chips con 106 estudiantes desde octubre de 2025.
Ante la actual tensión en Oriente Medio, el suministro de energía limpia se ha vuelto esencial, y la diplomática japonesa señaló que el capital y la tecnología de Japón pueden ser aprovechados eficazmente en este ámbito.
Bajo la iniciativa de la Comunidad de Emisiones Netas Cero de Asia (AZEC), ambos países han acordado implementar alrededor de 15 proyectos piloto de inversión valorados en aproximadamente 20 mil millones de dólares.
Esos incluyen energías renovables como la eólica marina y la generación térmica a partir de gas natural licuado (GNL), proyectos que Kanikawa calificó de suma importancia para el beneficio de ambas partes.