En las tardes de invierno, la península de Son Tra, en la central ciudad vietnamita de Da Nang, se llena de tranquilidad. Ese es el momento ideal para contemplar al langur jaspeado (Pygathrix nemaeus). El espectáculo de estos simios reuniéndose con sus familias para disfrutar del sol y buscar comida en el corazón de la selva insufla serenidad y vitalidad al recinto.