En la cita participaron dirigentes de ministerios y organismos vietnamitas; autoridades de Hue; el embajador de Japón en Vietnam, Ito Naoki; representantes de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Asociación de Empresas Japonesas en Vietnam, delegados de empresas japonesas, entre otros invitados.
En su intervención, el embajador Ito Naoki valoró las orientaciones de desarrollo de Vietnam en la nueva era, especialmente en ciencia y tecnología, innovación, inteligencia artificial (IA), semiconductores, transformación digital, transición verde y reforma administrativa.
Afirmó que Japón desea ampliar la cooperación en el marco de la Asociación Estratégica Integral entre ambos países, para que las empresas de las dos partes contribuyan conjuntamente a la modernización y al crecimiento económico de Vietnam.
Según los datos presentados, en los primeros siete meses de 2026, el comercio bilateral alcanzó 33,7 mil millones de dólares, un aumento interanual del 16,8 por ciento. Las exportaciones vietnamitas a Japón sumaron unos 17,6 mil millones de dólares, mientras que las importaciones procedentes de Japón alcanzaron 16,1 mil millones.
Japón se mantiene entre los tres principales inversores extranjeros en Vietnam. A finales de julio de 2026, el monto de capital registrado de los inversores japoneses alcanzó unos 80,3 mil millones de dólares, situando a esa nación en el tercer puesto entre los 153 países y territorios con inversiones en Vietnam.
Japón es también el mayor proveedor de asistencia oficial para el desarrollo (AOD) a Vietnam, con préstamos acumulados cercanos a tres billones de yenes.
Las empresas japonesas propusieron mejorar la previsibilidad de las políticas, fortalecer la consulta con las empresas de inversión extranjera directa (IED) durante su elaboración, mejorar las infraestructuras y garantizar la seguridad energética; además de impulsar la integración internacional, desarrollar recursos humanos de alta calidad, aumentar la financiación para infraestructuras estratégicas y adaptar la AOD al nuevo modelo de crecimiento de Vietnam.
Al concluir la reunión, el primer ministro Le Minh Hung valoró las propuestas y afirmó que los intercambios reflejan la confianza y el espíritu de acompañamiento entre el Gobierno vietnamita y la comunidad empresarial japonesa.
Señaló que Vietnam entra en una nueva etapa de desarrollo, orientada a un crecimiento rápido y sostenible, basado en la ciencia y tecnología, la innovación, la transformación digital y la transición verde, así como en el aumento de la productividad y la competitividad. En este contexto, Vietnam busca atraer selectivamente proyectos de IED de alta calidad, tecnología avanzada, elevado valor añadido y capacidad de vinculación con las empresas nacionales, junto con tecnología, conocimientos, gestión moderna, investigación y desarrollo, y recursos humanos cualificados.
El jefe de Gobierno destacó que, desde la elevación de las relaciones bilaterales a una Asociación Estratégica Integral en 2023, la cooperación Vietnam-Japón se ha desarrollado de forma cada vez más profunda y eficaz, con la economía, el comercio y las inversiones como pilares fundamentales.
Pidió a los ministerios, organismos y localidades resolver con rapidez y responsabilidad las dificultades planteadas por las empresas japonesas, con mecanismos transparentes de seguimiento.
Asimismo, instó a las empresas japonesas a continuar participando en el proceso de elaboración de políticas y mantener un diálogo periódico con las autoridades vietnamitas.
Pidió a las empresas de ambos países aprovechar las grandes orientaciones acordadas por sus dirigentes, especialmente en AOD de nueva generación, infraestructuras estratégicas, ferrocarriles urbanos y de alta velocidad, transición verde y energética, transformación digital, ciencia y tecnología, innovación, semiconductores y formación de recursos humanos.
Asimismo, instó a las empresas japonesas a reforzar los vínculos con las entidades vietnamitas, facilitar su participación en las cadenas de suministro de los grupos japoneses y apoyar la mejora de sus capacidades de gestión y tecnología.
En particular, propuso transformar las relaciones de inversión Vietnam-Japón, pasando de un vínculo entre “inversores y lugares de inversión” a una asociación de desarrollo y creación conjunta, en la que ambas partes investiguen, innoven, produzcan y participen conjuntamente en las cadenas de valor y suministro globales.
El dirigente reafirmó el compromiso del Gobierno vietnamita de construir un entorno de inversión estable, transparente, equitativo, seguro y previsible; continuar la reforma institucional y administrativa; desarrollar infraestructuras y recursos humanos; reducir los costos de cumplimiento y proteger los derechos e intereses legítimos de los inversores.
Expresó su confianza en que, sobre la base de la confianza entre ambos países, la determinación de los dos Gobiernos y el dinamismo de sus comunidades empresariales, la cooperación económica, comercial y en inversiones Vietnam-Japón continuará avanzando de manera sustancial y eficaz, en consonancia con la Asociación Estratégica Integral por la paz y la prosperidad en Asia y el mundo.