Hanói completará la electrificación total de su flota de taxis en 2030

El Comité Popular de Hanói aprobó el plan oficial para sustituir progresivamente los taxis que operan con gasolina y diésel por vehículos eléctricos y de energías limpias en toda la capital, una medida clave dentro de su estrategia de movilidad sostenible.

Estaciones de recarga eléctrica instaladas en vías estratégicas para facilitar el acceso de los usuarios a la carga de sus vehículos. (Foto: VNA)
Estaciones de recarga eléctrica instaladas en vías estratégicas para facilitar el acceso de los usuarios a la carga de sus vehículos. (Foto: VNA)

La hoja de ruta establece que la transición se desarrollará entre 2026 y 2030, con el objetivo de alcanzar el 100 por ciento de taxis eléctricos a más tardar en ese año. El calendario prevé que la conversión llegue al 63-64 por ciento en 2026; 68-70 por ciento en 2027; 74-77 por ciento en 2028; 88-96 por ciento en 2029; hasta completar la totalidad en 2030.

Durante este periodo, las autoridades municipales perfeccionarán el marco normativo y los incentivos financieros, reforzarán las campañas de comunicación para asegurar el respaldo ciudadano y desplegarán una red de estaciones de recarga en los principales puntos de estacionamiento de taxis.

Como parte del paquete de medidas, el gobierno local presentará al Consejo Popular de Hanói un proyecto de resolución que establecerá incentivos específicos para la conversión de vehículos hacia energías limpias, además de medidas para limitar progresivamente la circulación de automotores contaminantes, especialmente en las futuras zonas de bajas emisiones.

Entre los apoyos previstos figuran subsidios parciales a los intereses de préstamos bancarios destinados a la adquisición de taxis eléctricos, acceso preferencial a fondos de inversión para el desarrollo de infraestructura, reducción o exención de tasas de matriculación y placas, tarifas preferenciales en estacionamientos públicos y respaldo financiero a proyectos de estaciones de recarga, incluidos costos de liberación de terrenos.

En paralelo, Hanói acelerará el despliegue de infraestructura de carga, priorizando el centro urbano, las vías de circunvalación, aeropuertos, estaciones ferroviarias y terminales de autobuses.

También se promoverá el aprovechamiento de aparcamientos públicos y gasolineras existentes para instalar puntos de recarga, mientras se ajusta la planificación de la red eléctrica para garantizar un suministro estable y seguro.

Tras 2030, la ciudad prevé consolidar condiciones operativas estables para la flota eléctrica, con mejoras en el acceso a estaciones de carga, zonas de parada y organización del tráfico adaptado a este tipo de vehículos. Asimismo, se estudia la aplicación de sistemas inteligentes de supervisión del tráfico conectados con datos de inspección técnica y estándares de emisiones.

Con esta iniciativa, la capital vietnamita busca reducir la contaminación urbana, avanzar en la transición energética y modernizar su sistema de transporte público, alineándolo con los objetivos de desarrollo sostenible a largo plazo.

VNA
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