Según los especialistas, en un contexto donde el comercio internacional se orienta cada vez más hacia el desarrollo sostenible, los estándares medioambientales, las emisiones de carbono y la responsabilidad en las cadenas de suministro se están convirtiendo en condiciones clave para acceder a los mercados.
Un hito importante es la implementación oficial del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) por parte de la Unión Europea (UE) a partir de 2026. Según este mecanismo, los productos importados deberán declarar y asumir los costos de emisiones de carbono equivalentes a los productos dentro de la UE.
Este mecanismo, junto con regulaciones como la Declaración de Sostenibilidad (CSRD) y la evaluación de las cadenas de suministro, está creando nuevas barreras técnicas para los países en desarrollo, incluido Vietnam.
Se espera que alrededor de 11 sectores de exportación de Vietnam se vean afectados, siendo o el acero, el cemento, el aluminio y los productos químicos los más impactados directamente; mientras que la industria textil, electrónica y de alimentos procesados sufrirán impactos indirectos a través de sus cadenas de suministro.
Cabe destacar que esta tendencia se está extendiendo, ya que se espera que el Reino Unido implemente un mecanismo similar a partir de 2027, y otras economías están desarrollando políticas relacionadas.
En este contexto, la estrategia de desarrollo de mercados de Vietnam está cambiando, vinculando el crecimiento de las exportaciones con los estándares de sostenibilidad.
Además de mantener grandes mercados como los Estados Unidos, la UE, China y Japón, Vietnam también está ampliando su presencia hacia Oriente Medio, el Sur de Asia, África y América Latina, regiones con gran potencial, aunque es necesario que las empresas se preparen bien en términos de capacidad y gestión de riesgos.
Nguyen Hoang Thuy, consejera comercial de Vietnam en Suiza, concurrente en la región de Europa del Norte, dijo que la transición verde no solo es una demanda del mercado, sino un proceso de reestructuración de toda la cadena de producción.
Recomendó a las empresas adoptar prácticas verdes desde la materia prima, la tecnología de producción, hasta el procesamiento y el transporte.
Si se hace correctamente, no solo se cumplen los estándares, sino que también se aumenta el valor de los productos y se reducen los riesgos de exclusión del mercado, explicó.
Sin embargo, añadió, el gran desafío sigue siendo la brecha entre la política y la capacidad de implementación. Muchas empresas temen los costos de inversión inicial o no comprenden completamente los estándares verdes. Mientras tanto, incluso si se obtiene la certificación, los productos deben pasar rigurosas pruebas en los mercados de destino.
Desde el punto de vista de la gestión, el director interino del Departamento de Desarrollo de Mercado del Ministerio de Industria y Comercio, Do Quoc Hung, comentó que el desarrollo de zonas de producción y exportación verde, así como la creación de un sistema de estándares interconectados con los grandes mercados, se considera una solución clave para ayudar a las empresas a cumplir con los requisitos desde la fase de diseño del producto.
A largo plazo, dijo, las exportaciones verdes no solo son una exigencia obligatoria, sino una oportunidad para redefinir la competitividad, aumentar el valor agregado y promover el desarrollo sostenible de la economía de Vietnam.