El evento fue auspiciado por el Instituto de Estudios sobre Asia Meridional, Asia Occidental y África, adscrito a la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam (VASS); la embajada de Nueva Delhi, y el Instituto Asian Confluence, organización cultural sin fines de lucro con sede en la ciudad de Shillong, noreste de la India.
El presidente de VASS, Le Van Loi, apuntó que las estrategias de desarrollo de Vietnam y la India buscan transformar sus modelos de crecimiento, priorizando la calidad sobre la rapidez, y apoyándose en la ciencia y la tecnología, la innovación y los recursos humanos altamente cualificados como motores clave.
Según el erudito, la India se afianza como polo de crecimiento industrial, mientras Vietnam propugna la industrialización, la modernización y una integración más amplia en la cadena de valores global.
La complementariedad entre ambos países en mercados, talento humano, capacidad productiva, tecnología y factores extraterritoriales garantiza una cooperación bilateral altamente fructífera.
Manifestó su esperanza de que el seminario arroje luz sobre las oportunidades pendientes, aparte de los desafíos, en aras de recopilar iniciativas para las políticas de desarrollo de cada país.
Señaló la importancia de comprender a fondo las visiones compartidas y la capacidad de traducir los compromisos en resultados tangibles para profundizar los lazos bilaterales.
También hizo referencia a la educación, la investigación científica, la tecnología y los recursos humanos como sostenes de la futura cooperación, cuya meta consiste en generar valores sostenibles para ambas naciones y abonar la paz, la estabilidad y el desarrollo de sus respectivas regiones.
A su vez, el ministro de Estado de Asuntos Exteriores y de Textiles indio, Pabitra Margherita, rememoró la visita de Estado a su país del secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, en mayo último, durante la cual se decidió elevar los nexos binacionales a una asociación estratégica integral reforzada.
Vietnam es el primer socio de tal nivel de la India en el Sudeste Asiático, recalcó, y agregó que los 18 resultados alcanzados durante la visita de To Lam se suman a concretar la fuerza de tracción de las relaciones binacionales.
Consideró que la asociación entre Vietnam y la India está enraizada en sus civilizaciones de más de dos mil años, entre cuyas expresiones figuran las reliquias del pueblo cham en el santuario vietnamita de My Son. Este vínculo se reafirmó el año pasado, cuando la consagración de las sagradas reliquias del Buda Shakyamuni, un tesoro nacional de la India, en suelo vietnamita atrajo a más de 14 millones de creyentes locales.
En estos tiempos los lazos bilaterales van estrechándose a través de las actividades turísticas, así como de la Visión Viksit Bharat (India Desarrollada) 2047 y la Visión de Vietnam hacia 2045. En opinión del canciller, la convergencia de esos factores energizará los motores para llevar las relaciones binacionales a una etapa superior.
En alusión a los profundos e impredecibles cambios del acontecer mundial, como la creciente rivalidad estratégica y los prolongados conflictos, el viceministro vietnamita de Relaciones Exteriores Nguyen Manh Cuong reiteró la exigencia de que cada país vele por la independencia y la autodeterminación, fortalezca la resiliencia y sea más activo en la integración, la diversificación de relaciones y la cooperación.
Considerando esa coyuntura, las relaciones Vietnam-India cobran mayor significación estratégica, aseveró, antes de especificar tres transformaciones cruciales a tenor con los rumbos convenidos por dirigentes de ambos países.
Se trata de transformar la confianza política en capacidad de acción conjunta, el marco de relaciones recién establecido en una cooperación sustancial a favor del autofortalecimiento propio, y la afinidad estratégica en un espacio de paz y prosperidad entre el Sudeste Asiático y Asia Meridional.
Las tres sesiones del seminario se centraron en la convergencia de estrategias en la asociación estratégica integral reforzada entre Vietnam y la India; el impulso a la conectividad económica, la transición verde, las energías renovables y la cooperación para el desarrollo sostenible; y la cooperación juvenil, la colaboración en materia de conocimiento y la conectividad cultural.
Entre los subtemas analizados figuraron la connotación estratégica de las relaciones Vietnam-India en la actual época, la intensificación de los nexos comerciales y la cadena de valores entre los dos países, la transición hacia el transporte ecológico y la cooperación en materia de energías verdes.
Los delegados analizaron además la convergencia de estrategias entre los dos países en la región del Indo-Pacífico, vinculada al papel central de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, la seguridad marítima y un orden regional basado en normas.
Esclarecieron el papel de la cooperación bilateral en la consecución por cada país de los objetivos de desarrollo nacional, así como propusieron políticas viables y basadas en evidencias para someterlas a la consideración de agencias gubernamentales, institutos, empresas y otras partes concernientes.