Este fue uno de los principales temas del seminario “Cooperación en TIC e IA entre Canadá y Vietnam: de la innovación a las oportunidades de mercado”, celebrado la semana pasada en Toronto, en un contexto en el que Canadá busca atraer inversiones, diversificar sus relaciones económicas y ampliar la presencia internacional de sus capacidades tecnológicas, mientras Vietnam acelera la transformación digital y busca socios para acceder a tecnologías avanzadas.
Julie Nguyen, directora del Consejo de Comercio Canadá-Vietnam (CVTC), señaló que el país de la hoja de maple cuenta con un sólido ecosistema de investigación en IA, universidades de prestigio, empresas tecnológicas especializadas y experiencia en el desarrollo de una IA responsable. Vietnam, por su parte, posee una economía digital en rápido crecimiento, una fuerza laboral joven, una creciente capacidad de software y una fuerte demanda de transformación digital.
Según la experta, la brecha entre la investigación tecnológica y su aplicación comercial constituye un espacio de cooperación. Las empresas vietnamitas pueden convertirse en un canal para llevar tecnologías canadienses al mercado, mientras que los socios canadienses pueden aportar tecnologías avanzadas, estándares internacionales y capacidades de investigación.
Julie Nguyen destacó que los integradores de sistemas y las empresas vietnamitas con amplias redes de clientes pueden ayudar a sus socios canadienses a superar obstáculos relacionados con el mercado, la normativa y la cultura empresarial. De esta manera, Vietnam no sería solo un receptor de tecnología, sino también un socio para desarrollar, integrar y distribuir soluciones.
James Nguyen, cofundador y director ejecutivo de la empresa de tecnología cuántica Quantropi, consideró que las personas y las redes capaces de conectar ambos ecosistemas pueden ser un activo fundamental. La comunidad canadiense de origen vietnamita podría desempeñar un papel de puente, gracias a su conocimiento de los dos entornos culturales, empresariales y jurídicos.
El directivo señaló que Canadá posee ventajas en IA, tecnología cuántica, tecnologías limpias y recursos minerales, mientras que Vietnam ha demostrado capacidad para desarrollar y ampliar rápidamente la producción. Sin embargo, los programas de financiación, investigación y comercialización de ambos países todavía funcionan de manera separada, lo que dificulta la ejecución de proyectos conjuntos.
Por ello, propuso establecer un mecanismo de “dos puntos focales, un catálogo de proyectos”, que conecte el Ministerio de Innovación, Ciencia y Desarrollo Económico de Canadá con el Centro Nacional de Innovación de Vietnam. También planteó crear un fondo de cofinanciación, exigir la participación efectiva de socios de ambos países y ofrecer ayudas no reembolsables a proyectos con potencial.
Los expertos subrayaron que la aplicación práctica debe ser el principal criterio. Cada proyecto de investigación debería responder a una necesidad real del mercado y contar con una vía clara hacia la generación de ingresos. El éxito debería medirse por las tecnologías probadas, los productos introducidos en el mercado y las asociaciones capaces de generar resultados comerciales, en lugar de limitarse a memorandos de entendimiento o intercambios académicos.
Actualmente, el CVTC prepara la conexión de empresas canadienses, entre ellas Quantropi, One37, Purafy e Intlvac, con socios potenciales en Vietnam. Asimismo, prevé ampliar la cooperación en semiconductores, manufactura avanzada, tecnología nuclear, agrotecnología, sector aeroespacial, tecnologías limpias y del ámbito financiero.
Con mecanismos conjuntos de financiación, puntos de conexión claros y proyectos orientados a las necesidades del mercado, la cooperación tecnológica Vietnam-Canadá podría pasar del intercambio de ideas a proyectos concretos, combinando las capacidades de investigación de Canadá con la capacidad de implementación y comercialización de Vietnam.