El buque, que transportaba mineral de hierro, sufrió una entrada de agua en varios tanques de lastre mientras se dirigía hacia la zona marítima de Dung Quat, lo que requirió una intervención rápida para garantizar la seguridad de la navegación y prevenir cualquier riesgo de contaminación.
Según la Autoridad Portuaria y el puesto de Guardia Fronteriza del puerto de Dung Quat, el incidente ocurrió en la tarde del 18 de septiembre de 2026, cuando el buque se encontraba a unas 15 millas náuticas de la zona de fondeo. El carguero transportaba más de 174 mil toneladas de mineral de hierro procedente de Malasia y sufrió una entrada de agua en varios tanques de lastre situados a babor, lo que provocó una ligera escora. Las primeras constataciones indican que el buque habría chocado contra un arrecife rocoso submarino durante su navegación.
En el momento del incidente, a bordo se encontraban 24 tripulantes, incluidos ocho ciudadanos griegos y 16 filipinos, bajo el mando del capitán griego Chondros Charilaos. El buque también transporta una importante cantidad de combustible, aproximadamente tres mil 375 toneladas de fueloil pesado y 227 toneladas de gasóleo, por lo que se requiere una vigilancia extrema ante el riesgo de un derrame de hidrocarburos. Afortunadamente, toda la tripulación se encuentra a salvo, el agua no ha llegado a las bodegas de carga y hasta el momento no se ha detectado contaminación.
Sin embargo, ante el progresivo hundimiento del buque, la Autoridad Portuaria de Quang Ngai solicitó al armador y al capitán elaborar y poner en marcha de inmediato un plan de intervención de emergencia. Se adoptaron medidas estrictas para evaluar el estado del casco, cerrar las válvulas de los depósitos de combustible y mantener remolcadores en alerta permanente a fin de evitar un agravamiento de la situación.
Paralelamente, el Puesto de Guardia Fronteriza del puerto de Dung Quat completó rápidamente los trámites de entrada del buque y su tripulación y autorizó el acceso de los equipos de rescate, expertos de las compañías de seguros y especialistas técnicos. Las fuerzas competentes mantienen una vigilancia constante de la zona de fondeo para seguir la evolución de la situación y garantizar la seguridad y el orden en el área.
A lo largo del 20 de septiembre, los organismos competentes continuaron celebrando reuniones para ajustar las medidas de intervención, estudiar, entre otras posibilidades, la descarga de la mercancía y garantizar la seguridad de las personas y los equipos en las aguas del puerto de Dung Quat.