Experto japonés: Vietnam debe elegir rumbo adecuado para desarrollar tecnología cuántica

Vietnam debe definir claramente sus objetivos de inversión, priorizar la formación de recursos humanos y desarrollar tecnologías fundamentales, en lugar de asociar la tecnología cuántica únicamente con la fabricación de ordenadores cuánticos.

Foto ilustrativa. (Foto: VNA)
Foto ilustrativa. (Foto: VNA)

Así lo afirmó el profesor Shigeki Takeuchi, de la Universidad de Kioto (Japón), quien señaló que los sensores cuánticos podrían ser un punto de partida adecuado para la cooperación bilateral, debido a sus diversas aplicaciones civiles y a sus menores costes de inversión en comparación con la computación cuántica.

Según Takeuchi, Japón presta atención a tres ámbitos: computación, comunicación y sensores cuánticos, aunque aplica diferentes mecanismos de apoyo en función de los costes de investigación, la madurez tecnológica y las posibilidades de aplicación.

La computación cuántica atrae grandes inversiones debido a los elevados costes de fabricación de equipos, sistemas de refrigeración e investigación a largo plazo. Sin embargo, todavía existen importantes desafíos para desarrollar ordenadores cuánticos capaces de resolver problemas que superen las posibilidades de los equipos actuales, mientras que sus beneficios sociales aún no se han materializado a gran escala.

En cambio, los sensores cuánticos abarcan tecnologías basadas en átomos y materiales de diamante, relojes ópticos de alta precisión y sistemas para medir ondas gravitacionales. Algunas aplicaciones ya se utilizan en la práctica y, en general, el coste de desarrollar estos dispositivos es inferior al de los ordenadores cuánticos, lo que abre oportunidades para países que buscan fortalecer sus capacidades de investigación.

En el ámbito de las comunicaciones cuánticas, la distribución cuántica de claves (QKD) ya cuenta con productos comerciales y se ha probado en redes que conectan múltiples ubicaciones. Japón desarrolló la red Tokyo QKD para la investigación y continúa mejorando esta tecnología. No obstante, la creación de repetidores cuánticos para evitar posibles interceptaciones en los nodos de retransmisión sigue afrontando obstáculos técnicos.

A partir de la experiencia japonesa, Takeuchi sostuvo que las decisiones tecnológicas deben partir de objetivos concretos. Si Vietnam prioriza la formación de especialistas, podría utilizar ordenadores cuánticos mediante servicios de computación en la nube, desarrollar algoritmos o establecer infraestructuras compartidas. Si busca consolidar capacidades de investigación a largo plazo, también podría considerar el desarrollo de hardware propio, en función de sus recursos y necesidades.

El profesor subrayó que la inversión debe responder a una finalidad clara: formar especialistas, atender necesidades sociales específicas o preparar capacidades tecnológicas para el futuro. Asimismo, señaló que la computación, las comunicaciones y los sensores cuánticos no deben considerarse ámbitos completamente independientes, ya que comparten fundamentos científicos y tecnológicos. Por ello, la investigación básica y la formación de recursos humanos pueden beneficiar a múltiples líneas de aplicación.

En cuanto al modelo de desarrollo, Japón distribuye las responsabilidades entre distintos organismos según el ámbito y la etapa de investigación. El Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología (MEXT) apoya la investigación básica y la formación de recursos humanos, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) promueve la industrialización, especialmente en computación cuántica, y el de Asuntos Internos y Comunicaciones (MIC) se encarga de las comunicaciones cuánticas.

Los programas de investigación y la red de Centros de Innovación en Tecnología Cuántica (QIH), coordinada por el instituto RIKEN, contribuyen a conectar universidades, institutos de investigación y empresas.

Las universidades japonesas, además de desarrollar investigaciones, forman especialistas para el sector empresarial, los organismos públicos y la comunidad académica. También se están ampliando los programas que permiten trabajar en empresas mientras se cursa un doctorado, con el fin de estrechar los vínculos entre la investigación y las necesidades prácticas.

Respecto a la cooperación entre Vietnam y Japón, Takeuchi reiteró que los sensores cuánticos podrían constituir una opción inicial favorable por la diversidad de sus aplicaciones civiles y sus costes relativamente menores. No obstante, la elección dependerá de los objetivos concretos, pues las comunicaciones o la computación cuánticas también podrían ser adecuadas si Vietnam busca acceder a equipos y formar ingenieros e investigadores.

El profesor reconoció que no conoce en detalle la situación de la investigación y la formación en tecnología cuántica en Vietnam, pero consideró que los propios especialistas vietnamitas deben determinar qué perfiles profesionales necesita el país. Asimismo, destacó el papel de los investigadores vietnamitas formados en laboratorios de referencia de Japón, Estados Unidos y Europa, quienes pueden aprovechar su experiencia internacional para definir una estrategia acorde con las condiciones y los intereses nacionales.

VNA
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