Experto japonés destaca reformas estratégicas de Vietnam

Las cuatro transformaciones estratégicas esbozadas por el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y presidente del país, To Lam, en el tercer pleno del Comité Central del PCV del XIV mandato no solo ponen de relieve el potencial de desarrollo nacional, sino que también contribuyen a consolidar la posición económica y política y la autodeterminación del país en un contexto geopolítico cada vez más incierto.

Toshiro Nishizawa, investigador principal del Centro de Investigación Económica y de Recursos Urbanos (SCERU) de la Universidad de Tokio, y especialista del Instituto del Banco Asiático de Desarrollo (ADBI), en la entrevista. (Foto: VNA)
Toshiro Nishizawa, investigador principal del Centro de Investigación Económica y de Recursos Urbanos (SCERU) de la Universidad de Tokio, y especialista del Instituto del Banco Asiático de Desarrollo (ADBI), en la entrevista. (Foto: VNA)

Así lo evaluó Toshiro Nishizawa, investigador principal del Centro de Investigación Económica y de Recursos Urbanos (SCERU) de la Universidad de Tokio, y especialista del Instituto del Banco Asiático de Desarrollo (ADBI), en una entrevista concedida a los corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Japón.

El hecho de que ese tercer pleno haya traducido rápidamente la visión del XIV Congreso Nacional del Partido en directrices políticas concretas reforzará la confianza en la futura trayectoria de desarrollo de la nación indochina, reiteró.

Los líderes reconocieron con franqueza los asuntos necesarios abordarse, al tiempo que decidieron poner la "innovación del modelo de desarrollo" en el centro del proceso de reforma de la gobernanza nacional, comentó.

Esas cuatro transformaciones estratégicas identificadas son mutuamente complementarias y conforman un marco unificado de desarrollo nacional, alabó.

Las dos primeras transformaciones tienen como objetivo principal abordar los desafíos de la gobernanza interna, pero también repercuten en la posición de Vietnam en la región y en el mundo, subrayó.

Mientras tanto, las restantes buscan cambiar de un modelo de desarrollo tradicional a uno basado en la productividad, el conocimiento, la tecnología y el capital humano, como contribución a ayudar a Vietnam a consolidar sus logros económicos al tiempo que fortalece su posición negociadora en asuntos económicos y políticos en medio de una creciente inestabilidad geopolítica, entre otros aspectos, remarcó.

Por otro lado, reiteró que las recientes reformas de Vietnam, que incluyen el fortalecimiento de la capacidad de liderazgo, la construcción de un aparato estatal más eficiente y una gestión más unificada de los recursos nacionales, son pasos destinados a consolidar la base institucional.

Sin embargo, la eficacia económica de estas reformas dependerá de si las empresas y los ciudadanos están realmente motivados para desarrollarse, así como de su nivel de confianza en recibir recompensas justas por sus esfuerzos, explicó.

Al referirse a las oportunidades y los desafíos que se presentan cuando Vietnam adopta un nuevo modelo de desarrollo basado en la productividad, el conocimiento, la ciencia y la tecnología, la innovación y los recursos humanos de alta calidad, el experto argumentó que muchos economistas han señalado que los modelos de crecimiento basados únicamente en el aumento del capital y el trabajo, también conocidos como "crecimiento basado en insumos", a menudo no tienen plenamente en cuenta el papel del cambio tecnológico, las instituciones, la dinámica de distribución y los factores estructurales.

El crecimiento durante la Revolución Industrial no puede explicarse únicamente por la adición de capital o mano de obra, sino principalmente por los importantes avances tecnológicos e institucionales, detalló. Por lo tanto, la transición de Vietnam hacia un modelo de desarrollo basado en la productividad, el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación es la dirección adecuada, resaltó.

El factor crucial reside no solo en la mano de obra como insumo para el proceso de producción, sino también en la creación de un grupo de recursos humanos de alta calidad, capaces de crear y aplicar logros científicos y tecnológicos, precisó.

Desde la perspectiva de Japón, las cuatro transformaciones estratégicas de Vietnam son fundamentalmente positivas, puntualizó. La prevención proactiva de riesgos y el fortalecimiento de la resiliencia nacional constituyen también cuestiones a las que Japón debería prestar especial atención, agregó.

La relación de cooperación entre Japón y Vietnam no debe considerarse únicamente dentro de un marco bilateral, sino más bien dentro de un contexto regional más amplio y complejo, compartió.

Desde una perspectiva geopolítica, los nexos entre ambos países forman parte de un panorama regional; mientras que, económicamente, tanto Vietnam como Japón participan en cadenas de suministro más amplias, por lo que la cooperación bilateral se sitúa dentro de un ecosistema interconectado de múltiples niveles, añadió.

Para que la colaboración entre Vietnam y Japón vaya más allá de las meras declaraciones, ambas partes deben reconocer claramente las fortalezas y el atractivo de la otra en cada ámbito, promoviendo así programas de cooperación concretos, expresó.

VNA
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