Celebrada en el Área Monumental de las Madres Heroicas de Vietnam, ubicada en el barrio de Quang Phu, la muestra rinde tributo al legado de los mártires, soldados heridos, Madres Heroicas y familias que apoyaron la revolución.
También busca preservar la memoria histórica, fomentar la gratitud y educar en el patriotismo. De este modo, se promueve la tradición de "es de bien nacido ser agradecido" y se resalta la responsabilidad de las nuevas generaciones en la construcción y defensa del país.
El evento presenta 90 objetos originales que pertenecieron a mártires y combatientes revolucionarios, junto con retratos de las Madres Heroicas de Vietnam de distintas regiones del país, realizados por la pintora Dang Ai Viet.
Cada objeto es un vestigio de guerra que narra en primera persona historias de juventud, patriotismo, camaradería, vínculos familiares y la convicción de que el país conquistaría la paz y la reunificación.
El hilo conductor de la exposición va desde los objetos personales de los soldados hasta la figura de la madre. Cada pieza relata la historia de un hijo y, detrás de cada una, late el recuerdo de una madre que esperó en silencio, se sacrificó y entregó lo más sagrado por la patria.
La exposición está dividida en tres secciones: “Objetos que acompañan el paso del tiempo: memorias imborrables”, que presenta piezas vinculadas con la vida, el combate y el optimismo de los combatientes; “Cartas desde la guerra: amor, confianza y anhelo de paz”, que muestra misivas con recuerdos de la tierra natal, la familia, el amor y la esperanza en la reunificación nacional; y “Camino de homenaje: retratos de las Madres Heroicas de Vietnam y continuidad de la tradición”, que expone documentos como avisos de fallecimiento, cartas de aliento a las unidades militares y certificados de reconocimiento por méritos a la patria.
Hoang Thi Bich Hanh, directora de la Junta de Gestión de Monumentos y Lugares Escénicos de Da Nang, afirmó que con esta exposición la entidad espera crear un espacio cercano y emotivo en el que cada visitante, especialmente los jóvenes, pueda comprender mejor el valor de la paz, apreciar el pasado y preservar la tradición de "es de bien nacido ser agradecido" y expresar gratitud a quienes se inmolaron por la patria.
Señaló que los visitantes no solo verán objetos, documentos o pinturas, sino también percibirán las historias humanas que se esconden detrás: las de los combatientes y las de las madres que sufrieron enormes pérdidas.