En una entrevista concedida a corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en París, Stéphanie DO subrayó que las principales orientaciones trazadas por el Congreso reflejan claramente la determinación de consolidar los logros alcanzados en los ámbitos de la economía, la tecnología y la economía verde.
En ese sentido, afirmó que dichas directrices encauzan el desarrollo de Vietnam por una senda sostenible, innovadora y basada en la autodeterminación, al servicio de los intereses y la felicidad del pueblo.
Asimismo, destacó que el XIV Congreso del PCV pone de manifiesto la ambición de Vietnam de convertirse en un actor estratégico de primer nivel, reconocido entre las potencias emergentes no sólo a escala regional, sino también internacional.
Según la exdiputada, esta aspiración se sustenta en la movilización de la sinergia, así como del espíritu de solidaridad y responsabilidad compartida de todo el pueblo vietnamita, tanto dentro como fuera del país, con el fin de contribuir activamente a la construcción de una nación fuerte, unificada e influyente.
El XIV Congreso Nacional del PCV transmitió además un mensaje clave: Vietnam ya no se conforma únicamente con un crecimiento rápido, sino que avanza hacia un modelo de desarrollo de mayor calidad, más inclusivo y orientado al futuro, valoró.
Al analizar el desarrollo del país en las últimas décadas, Stéphanie DO calificó sus logros como excepcionales. Señaló que Vietnam ha logrado combinar con éxito un crecimiento económico sostenible, una reducción significativa de la pobreza, mejoras notables en el nivel de vida de la población y una sólida estabilidad social, factores difíciles de alcanzar en el actual contexto internacional volátil.
Al referirse a las grandes orientaciones definidas por el XIV Congreso Nacional -entre ellas el desarrollo rápido y sostenible, la modernización institucional, la innovación científica y tecnológica, la transformación digital y el crecimiento verde-, afirmó que estas constituyen “palancas poderosas” para reforzar la competitividad del país.
A su juicio, estas opciones estratégicas permitirán a Vietnam mejorar su posición en la cadena de valor, atraer inversiones de alto valor añadido e integrarse de manera más profunda y sólida en las cadenas de valor regionales y globales.
En un contexto marcado por profundas transformaciones mundiales en los ámbitos de la tecnología digital, la energía y el medio ambiente, consideró que estas orientaciones contribuyen a consolidar la imagen de Vietnam como un socio confiable, moderno y con visión de futuro, especialmente ante los países europeos, incluido Francia.
En cuanto al papel y la posición internacional de Vietnam en un mundo volátil e incierto, aseguró que el país goza de un reconocimiento cada vez mayor por parte de la comunidad internacional.
En su opinión, la política exterior vietnamita es altamente valorada por su equilibrio, pragmatismo y compromiso constante con el multilateralismo. De cara a los próximos 10 a 20 años, expresó su confianza en que Vietnam se convertirá en un actor indispensable en el Sudeste Asiático y en un socio estratégico de prestigio a nivel mundial.
Desde una perspectiva económica, añadió que Vietnam posee todo el potencial necesario para consolidarse como un centro regional de innovación, industrias verdes y tecnologías emergentes.
Por último, concluyó que una política exterior equilibrada y los compromisos multilaterales permitirán al país desempeñar un papel de puente entre regiones y culturas, entre otros aspectos.