Enfoque: Feria de Primavera 2026 reposiciona motor de crecimiento de Vietnam

La primera edición de la Feria de Primavera 2026 en curso en Hanói no solo es una herramienta clave para la promoción comercial a nivel nacional, reflejando la escala y la importancia de la economía vietnamita, sino que también se ha convertido en un punto de encuentro esencial para conectar a empresas, mercados y cadenas de suministro nacionales con los internacionales.

En el stand del grupo lácteo TH. (Foto: VNA)
En el stand del grupo lácteo TH. (Foto: VNA)

Más allá de ser un evento comercial, la feria es un canal estratégico para expandir y fortalecer el mercado interno, creando un espacio para que la oferta y la demanda se conecten de manera eficiente, lo que impulsa el consumo doméstico y mejora la competitividad de las empresas vietnamitas. En un contexto global donde los mercados de exportación están sujetos a riesgos y fluctuaciones, el papel de la feria en activar el mercado local se considera una solución clave para equilibrar y fortalecer los motores tradicionales de crecimiento, mientras se refuerza la resiliencia de la economía.

Lejos de ser simplemente un apoyo en tiempos difíciles, el consumo interno está reafirmando su papel como motor de crecimiento. Eventos como la Feria de Primavera 2026, que a primera vista pueden parecer una simple oportunidad de compras, en realidad, ilustran cómo el Estado está rediseñando los motores del desarrollo a partir de las fortalezas internas de la economía.

Durante mucho tiempo, las ferias comerciales se veían como eventos aislados en los que las empresas exhibían productos, los consumidores buscaban ofertas y las regiones promovían sus especialidades. Si bien la Feria de Primavera 2026 sigue siendo un espacio familiar para las compras del Tet (Año Nuevo Lunar), tiene una dimensión más profunda: se está consolidando como un espacio para conectar directamente la oferta y la demanda, reduciendo los intermediarios y permitiendo que los productos nacionales lleguen a los consumidores con menores costos, mayor transparencia y comportamientos guiados por políticas específicas.

Durante años, el consumo interno solo se mencionaba como un recurso para compensar las dificultades de las exportaciones. Sin embargo, al llegar a 2026, ha quedado claro que el consumo interno no es solo un apoyo, sino un motor de crecimiento independiente.

Con una población cercana a los 100 millones de personas, una clase media en expansión, un alto nivel de urbanización y una fuerte inclinación hacia el consumo digital, Vietnam posee un mercado interno lo suficientemente grande como para convertirse en un pilar clave para su propio desarrollo. Por ello, esta feria no es solo un evento de estímulo estacional, sino una muestra de cómo el Estado está equilibrando los motores de crecimiento, reforzando sectores más allá de las exportaciones.

La muestra, además, no se limita a satisfacer la demanda; impone una presión significativa sobre la oferta. Los consumidores vietnamitas ya no buscan solo el precio bajo, sino que también valoran el origen, la calidad, los estándares ecológicos, la trazabilidad y la experiencia de marca. Esto obliga a las empresas nacionales a adaptarse profundamente, modificando sus procesos de producción, logística, empaque, comunicación y enfoque hacia el cliente.

La Feria de Primavera 2026, con la participación de miles de empresas, cooperativas y productores, se convierte en una prueba a gran escala del mercado, donde los productos que no cumplan con los nuevos estándares serán rápidamente descartados por la elección de los propios consumidores.

Los productos de nidos de golondrina de la provincia de Khanh Hoa acaparan la atención de muchos visitantes. (Foto: VNA)
Los productos de nidos de golondrina de la provincia de Khanh Hoa acaparan la atención de muchos visitantes. (Foto: VNA)

Desde esta perspectiva, el evento no solo impulsa la demanda, sino que también actúa como un filtro que reestructura la oferta interna. Las empresas deben mejorar su competitividad en su propio mercado, ya que si no conquistan al consumidor local, sus posibilidades de acceder al mercado internacional serán mínimas. Así, el mercado interno deja de ser solo un lugar para productos de baja calidad y se transforma en un espacio competitivo, donde los estándares de calidad son cada vez más altos y la innovación se vuelve esencial.

Una novedad en la política actual es tratar la promoción comercial no como una actividad secundaria, sino como una infraestructura blanda esencial para la economía, similar a sectores como la logística, las finanzas o la tecnología.

La Feria de Primavera 2026 no es un evento aislado, sino que se integra dentro de un ecosistema más amplio que incluye programas de desarrollo del mercado interno, la campaña "Los vietnamitas priorizan productos vietnamitas", plataformas de comercio electrónico nacionales, sistemas de distribución modernos y redes regionales que conectan la oferta y la demanda. Dentro de este ecosistema, la feria actúa como un punto de contacto directo entre las políticas y la realidad del mercado, transformando las directrices macroeconómicas en comportamientos de consumo concretos.

Es precisamente en estos espacios donde se puede observar la reacción real del mercado: qué productos prefieren los consumidores, cuáles son sus preocupaciones, qué productos son bien recibidos y qué modelos de distribución son efectivos. Estos son datos valiosos que ningún informe estadístico puede reemplazar, pues reflejan directamente la confianza del consumidor, las tendencias de elección y la disposición al gasto en la sociedad actual.

Sin embargo, colocar a la feria como una herramienta de gestión plantea un desafío importante: cómo estimular la demanda sin distorsionar las señales del mercado. Si la feria se limita a ofrecer subsidios, descuentos o ventas de bajo precio sin tener en cuenta la sostenibilidad, su impacto será efímero una vez termine la temporada del Tet.

La verdadera esencia de la Feria de Primavera 2026 radica en crear un entorno de competencia saludable, donde las empresas compitan no solo en precio, sino también en calidad, marca, experiencia y prestigio. A un nivel más profundo, debe convertirse en un lugar de conexión duradera, donde las empresas establezcan acuerdos a largo plazo con distribuidores, plataformas digitales y socios logísticos, asegurando que el flujo de mercancías continúe más allá de la feria.

Visto de manera más amplia, la Feria de Primavera 2026 refleja un cambio fundamental en la economía: la reafirmación y reposicionamiento del papel del mercado interno. En un mundo cada vez más incierto, con interrupciones en las cadenas de suministro y choques económicos impredecibles, la fortaleza del mercado doméstico se ha convertido en un pilar estratégico para la economía del país.

VNA
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