Empresa japonesa destaca época dorada para energía de biocombustibles en Vietnam

El mercado de biocombustibles de Vietnam está experimentando cambios positivos en medio del aumento de los precios del petróleo crudo y el creciente potencial de los biocombustibles para contribuir a la seguridad energética, destacó la empresa japonesa B&Company.

Una gasolinera en Hanói. (Foto: VNA)
Una gasolinera en Hanói. (Foto: VNA)

En un artículo publicado recientemente, B&Company apuntó que, si bien el programa de biocombustibles de Vietnam se ha desarrollado discretamente durante casi una década desde la introducción oficial de la biogasolina E5 en 2018, se adelantó con el lanzamiento del biocombustible E10 a nivel nacional a partir del 1 de junio de 2026, un mes antes de lo previsto, debido al impacto del alza de los precios mundiales del petróleo como resultado de las tensiones en Medio Oriente.

Entre 2014 y 2020, la gasolina con etanol E5 fluctuó, con un rápido aumento que alcanzó su punto máximo en 2018. Posteriormente, su participación en el consumo total de gasolina disminuyó gradualmente del 50 por ciento a solo alrededor del 40 por ciento en 2020.

Mientras tanto, Vietnam cuenta con aproximadamente seis plantas de producción de etanol combustible. Sin embargo, solo alrededor de la mitad de estas plantas están operativas, y la mayoría no lo hacen a plena capacidad debido a la limitada demanda del mercado. Si todas las plantas operaran a su máxima capacidad de diseño, la producción nacional total de etanol podría equivaler a aproximadamente el 40 por ciento de la demanda. Por lo tanto, en la fase inicial de la implementación del E10, el mayor problema que Vietnam aún debe afrontar es la necesidad de importar hasta el 60 por ciento del etanol para la mezcla de combustibles.

Para lograr el objetivo de desarrollar biocombustibles que reemplacen por completo la gasolina mineral, Vietnam necesita superar importantes desafíos tecnológicos, políticos y de mercado. Este obstáculo pone de manifiesto la urgente necesidad de ampliar las áreas de producción de materias primas, aumentar la capacidad de producción de etanol y establecer un mecanismo político sólido y viable que fomente la producción, la importación y la reserva estratégica de fuentes de biocombustibles.

La percepción del consumidor también se ha quedado rezagada. Por parte del consumidor, persiste el temor respecto a la calidad del biocombustible, mientras que, por parte del sector empresarial, la diferencia de precio entre la gasolina E5 RON92 y RON95 es bastante baja, insuficiente para incentivar el cambio. La infraestructura para la mezcla y distribución requiere un capital enorme, y la cadena de suministro de materia prima, desde la granja hasta la planta de etanol, sigue fragmentada.

Para facilitar una entrada eficaz al mercado, la empresa nipona enfatizó que los inversores extranjeros con experiencia en logística, especialmente en almacenamiento en tanques, operaciones portuarias y gestión de la cadena de frío, desempeñan un papel fundamental que complementa la inversión en la producción de etanol.

VNA
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