Comunidad vietnamita en Australia transmite su lengua y cultura a nuevas generaciones

Con el objetivo de preservar la lengua materna y las tradiciones de Vietnam entre las nuevas generaciones, la Organización de Intercambio Cultural Vietnam-Australia (VACEO) organiza cada sábado clases de danza e instrumentos musicales tradicionales en Bankstown, Sídney, creando un espacio de conexión con las raíces para los niños vietnamitas nacidos y criados en Australia.

Estudiantes de la clase de arte de VACEO participan en una presentación en el festival Cultural Fusion - Narellan. (Foto: VNA)
Estudiantes de la clase de arte de VACEO participan en una presentación en el festival Cultural Fusion - Narellan. (Foto: VNA)

Durante una visita de reporteros de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), más de diez alumnos ensayaban una nueva pieza para el programa Viet Soul 3, titulado "Huellas del aluvión", previsto para el 17 de octubre. Los sonidos de los tambores tradicionales llenaban el aula mientras los niños seguían los movimientos de su profesora, Minh Ha Patmore.

Lexi Pham, alumna del curso desde principios de 2026, contó que tocar el tambor la hace sentirse más vietnamita. Aunque el inglés es su idioma habitual, las clases le han permitido mejorar su comprensión y expresión en vietnamita. Su compañero Daniel Ngo también ha descubierto la música tradicional y, a través de las explicaciones sobre los instrumentos y sus historias, ha aprendido más sobre la cultura de sus padres.

Minh Ha, miembro fundadora de la banda contemporánea de música tradicional Mat Troi Do, explicó que decidió retomar su pasión musical tras establecerse en Australia para contribuir a unir a la comunidad y ayudar a los niños a conocer sus orígenes. Para ella, cada clase es también una oportunidad de transmitir historias, costumbres y valores culturales.

La bailarina Bach Van, antigua solista del Teatro de Canto y Danza Tradicional Bong Sen y profesora de la Escuela de Danza de Ciudad Ho Chi Minh, comparte ese propósito. Señaló que muchos niños desconocen las regiones y comunidades étnicas de Vietnam, por lo que las clases combinan los movimientos de baile con explicaciones sobre los trajes, los accesorios y las tradiciones. La artista espera abrir un curso más amplio y estructurado y que sus alumnos puedan presentar la danza vietnamita en festivales multiculturales de Australia.

La participación de los padres también resulta fundamental. Nguyen Thi Quynh Van, madre de un alumno, conduce alrededor de una hora y media para llevar a su hijo a clase. Tras tres meses, ha observado que el niño muestra más interés por hablar vietnamita y ha mejorado su lectura y escritura.

Minh Ha reconoció que mantener las clases supone dificultades por las largas distancias, los distintos niveles lingüísticos de los alumnos y los gastos de organización. No obstante, cada sábado los niños siguen practicando música y danza y esforzándose por hablar su lengua materna.

Para las familias vietnamitas en Australia, estas actividades constituyen una forma concreta de mantener vivo el vínculo con la patria y transmitir su patrimonio cultural a las nuevas generaciones.

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