Al intervenir en el evento, Sivanheuang Phengkhammay, directora del centro, destacó que esta iniciativa fortalece los lazos de gran amistad y solidaridad entre los pueblos laosiano y vietnamita. En este centro educativo, cargado de significado histórico, los alumnos no solo aprenden a leer y escribir, sino que también profundizan en el conocimiento de la cultura vietnamita y valoran los nexos especiales entre ambos países, lo que les inculca desde edades tempranas la responsabilidad de preservar y fortalecer este vínculo noble y duradero.
Apuntó que la dirección y los profesores de la escuela se esfuerzan por cumplir plenamente su misión como embajadores culturales, ayudando a los estudiantes a comprender mejor el país, la cultura y el pueblo vietnamitas. A través de actividades experienciales como decorar con flores de durazno y albaricoque, elaborar tarjetas de felicitación por el Año Nuevo, elaborar “banh chung” (pastel cuadrado de arroz glutinoso), hacer dulces típicos, cocinar platos tradicionales, presentar actuaciones artísticas y participar en juegos folclóricos, los alumnos se sumergen en el ambiente animado y cálido del Tet, dijo.
En la ocasión fueron instalados más de 20 puestos donde se presentaron platos tradicionales vietnamitas como “banh cuon” (rollitos vietnamitas de arroz al vapor), “bun bo Hue” (sopa de fideos con carne de res y caldo aromatizado con limoncillo al estilo de Hue), “nem ran” (rollito de primavera frito) y “pho” (sopa de fideos con carne de res).