En su carta, extendió un sincero reconocimiento a las Madres Heroicas de Vietnam, los Héroes de las Fuerzas Armadas Populares, los Héroes del Trabajo, los inválidos y veteranos de guerra, los familiares de los mártires, los excombatientes y los antiguos miembros de la Policía Popular, entre otras personas con méritos.
Destacó que a lo largo de miles de años de construcción y defensa de la nación, cada rincón del territorio vietnamita ha sido forjado con el esfuerzo, la sangre, el sacrificio y la voluntad de generaciones de vietnamitas.
El pueblo vietnamita recordará siempre los méritos de los antepasados, el Presidente Ho Chi Minh, los revolucionarios veteranos, los héroes y mártires y de todos aquellos que entregaron su juventud, su felicidad, parte de su cuerpo e incluso su vida por la independencia de la Patria, afirmó.
Durante casi un siglo bajo el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam, generaciones de compatriotas y camaradas han superado valientemente las pruebas más brutales de la historia, sin dejarse amedrentar por el encarcelamiento, las bombas, las dificultades y los sacrificios. Algunos regresaron con heridas permanentes; otros quedaron para siempre en los campos de batalla, y muchos de ellos aún no han podido ser identificados ni regresar a su lugar de descanso definitivo. Allí donde reposen, su sacrificio se ha fundido con la tierra vietnamita y constituye el cimiento sobre el que el país ha alcanzado la fortuna, el potencial, la posición y el prestigio internacional de los que hoy goza.
La entrega de las generaciones que nos precedieron ha engrandecido la historia nacional y fortalecido el carácter y la fortaleza del pueblo vietnamita a través de las épocas. La sangre de los héroes y mártires ha ennoblecido la bandera de la Patria. Sus nombres, conocidos o aún por identificar, vivirán para siempre en el corazón del pueblo y acompañarán el desarrollo del país, subrayó.
Al enfatizar que los inválidos de guerra, los veteranos, los familiares de los mártires y todas las personas con méritos revolucionarios constituyen una parte inseparable de la nación y de la causa revolucionaria, dijo que honrar su memoria no solo es una tradición moral del pueblo vietnamita, sino también una responsabilidad y un deber de honor para cada ciudadano.
La mejor forma de rendirles homenaje es preservar los logros de la Revolución y construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, próspero, civilizado y feliz, que avance firmemente por el camino del socialismo. Ese es el compromiso de la generación de hoy con quienes hicieron posible el presente, dijo.
En esta ocasión, expresó su reconocimiento a los cuadros, soldados, excombatientes, especialistas, científicos, testigos históricos, sectores, localidades y ciudadanos de todo el país que participan, día y noche, en la búsqueda, recuperación e identificación de los restos de los mártires.
Destacó que la campaña de 500 días y noches para intensificar estas labores representa una misión nacida del corazón y da continuidad a la tradición vietnamita de gratitud hacia quienes sacrificaron su vida por la Patria.
Exhortó a los comités del Partido, las autoridades, el Frente de la Patria de Vietnam, la comunidad empresarial y toda la población a seguir acompañando las políticas de gratitud mediante medidas concretas y eficaces, prestando especial atención a la formación profesional, la creación de empleo y la mejora sostenible de los ingresos de los inválidos de guerra, los familiares de los mártires y las personas con méritos revolucionarios, para que continúen contribuyendo al desarrollo de sus familias y de la sociedad.