Vietnam y Francia buscan nuevos motores para la cooperación económica

Las relaciones políticas entre Vietnam y Francia se desarrollan favorablemente, pero la cooperación económica aún no está a la altura de su potencial. La Asociación Estratégica Integral ofrece nuevas oportunidades para profundizar los vínculos bilaterales, especialmente en tecnología, formación y desarrollo de capacidades industriales.

El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, mantienen una reunión a puerta cerrada el 10 de septiembre de 2026. (Foto: VNA)
El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, mantienen una reunión a puerta cerrada el 10 de septiembre de 2026. (Foto: VNA)

En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias en París, el doctor Jean-Philippe Eglinger, profesor del Instituto Nacional de Lenguas y Civilizaciones Orientales (INALCO), investigador y empresario con casi 30 años de experiencia en Vietnam, señaló que la visita oficial a Francia del secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, tiene lugar en un contexto de creciente desarrollo de las relaciones bilaterales.

Vietnam y Francia establecieron una Asociación Estratégica en 2013 y la elevaron a Asociación Estratégica Integral en octubre de 2024. La visita de Estado a Vietnam del presidente Emmanuel Macron en mayo de 2025 comenzó a concretar el nuevo marco. Según Eglinger, la actual visita debe contribuir a materializar una relación ya definida en términos estratégicos.

Vietnam atraviesa además una nueva etapa de transformación económica. Desde el Doi Moi (Renovación) en 1986, el país ha aprovechado la globalización, la inversión extranjera y los acuerdos de libre comercio para integrarse en las cadenas de valor mundiales. El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita pasó de unos 100 dólares a principios de los años 1990 a casi cinco mil dólares actualmente, mientras que la apertura comercial alcanza casi el 200 por ciento del PIB. Con 17 acuerdos de libre comercio, Vietnam figura entre las economías más abiertas de Asia, aunque alrededor del 80 por ciento de su comercio exterior corresponde a socios asiáticos.

En ese contexto, la presencia económica francesa sigue siendo modesta. Actualmente, unas 250 empresas francesas o vinculadas con Francia operan en Vietnam y emplean a unas 26 mil personas. En 2024, Francia exportó a Vietnam unos mil 500 millones de euros e importó alrededor de siete mil millones. A finales de ese año, las inversiones francesas acumuladas alcanzaron unos tres mil 900 millones de dólares, situando a Francia como el segundo mayor inversor de la Unión Europea y el decimosexto entre todos los inversores extranjeros en Vietnam.

Eglinger consideró necesario pasar de una relación centrada principalmente en el comercio a una cooperación estratégica de mayor calidad. Vietnam busca diversificar sus relaciones y atraer tecnología, conocimientos, formación y capacidades para reforzar su autonomía industrial, ámbitos en los que Francia puede aportar experiencia.

Entre las áreas con mayor potencial figuran las tecnologías digitales y la inteligencia artificial, el sector espacial, la energía, las infraestructuras ferroviarias y urbanas, la salud, la agricultura y alimentación, la construcción naval, la defensa y seguridad, así como la educación superior y la investigación. El modelo de Saclay, que combina educación, investigación, incubación e industria, puede ofrecer experiencias útiles para Vietnam.

Sin embargo, el experto señaló que las principales dificultades no están en identificar sectores de cooperación, sino en convertir las oportunidades en proyectos concretos y sostenibles. Entre las limitaciones actuales citó el excesivo énfasis francés en el “pasado común”, el conocimiento insuficiente del entorno empresarial vietnamita y un enfoque demasiado centrado en proyectos individuales.

Por ello, propuso un enfoque sectorial similar al modelo de “French Tech”, cuya comunidad en Vietnam reúne unas 170 empresas y dos mil 700 personas, así como facilitar una mayor inversión de empresas vietnamitas en Francia. También destacó la importancia de la formación, la expansión de las empresas francesas hacia otras localidades vietnamitas y una mejor capacidad de ejecución de proyectos.

Según Eglinger, la Asociación Estratégica Integral exige pasar de un enfoque basado en oportunidades individuales a una cooperación verdaderamente estratégica, con mayor conocimiento mutuo y capacidad para abordar conjuntamente las dificultades y convertir las coincidencias en resultados concretos.

VNA
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