Durante la reunión, el ministro de Finanzas, Ngo Van Tuan, pronunció un discurso para compartir la situación y las perspectivas macroeconómicas del país, así como las políticas destinadas a mantener la estabilidad macroeconómica y sentar las bases para alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos en 2027.
Por invitación de su homólogo chino, Lan Fo'an, anfitrión de APEC 2026, Ngo Van Tuan participó como uno de los principales ponentes en la sesión central de debate sobre macroeconomía, junto con altos representantes del Ministerio de Finanzas de China y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Su intervención inaugural reflejó, según la fuente, el reconocimiento de las economías miembros de APEC a la posición de Vietnam y a los resultados de su gestión macroeconómica.
El ministro señaló que la economía mundial crecería un 3,1 por ciento en 2026 y un 3,4 por ciento en 2027, impulsada por la flexibilidad del mercado energético y las inversiones en inteligencia artificial (IA). No obstante, advirtió sobre los riesgos derivados de las tensiones geopolíticas, los elevados tipos de interés y las brechas tecnológicas.
En los primeros nueve meses de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam aumentó un 9,01 por ciento, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 4,52 por ciento. El país también registró avances en su clasificación bursátil, obtuvo la calificación de grado de inversión y pasó a formar parte del grupo de economías de ingresos medianos altos. La inversión extranjera directa (IED) registrada alcanzó 50,36 mil millones de dólares.
En materia fiscal, Vietnam elevó al 40 por ciento la proporción del gasto público destinada a inversión, mientras que los gastos corrientes disminuyeron gracias a la reorganización y racionalización del aparato administrativo. La deuda pública se mantuvo entre el 35 por ciento y el 36 por ciento del PIB, lo que, según el ministro, permite disponer de margen fiscal para invertir en infraestructuras estratégicas y proyectos nacionales de gran envergadura.
Ngo Van Tuan atribuyó estos resultados a la combinación de una política fiscal expansiva y focalizada, una política monetaria flexible y reformas institucionales profundas. Para 2027, Vietnam aspira a alcanzar un crecimiento de dos dígitos, sobre la base del mantenimiento de la estabilidad macroeconómica y la renovación de su modelo de desarrollo mediante la ciencia y la tecnología.
Durante la reunión, representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) advirtieron sobre los riesgos que afronta la economía regional, entre ellos las tensiones geopolíticas, las interrupciones de las cadenas de suministro, las alteraciones del transporte energético derivadas de los conflictos en Oriente Medio y los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre la seguridad alimentaria, que podrían elevar los precios e impulsar la inflación regional hasta el 4,2 por ciento.
Los representantes de las economías miembros intercambiaron propuestas para reforzar la resiliencia macroeconómica. Estados Unidos destacó el papel de la innovación tecnológica y la reorganización de las cadenas de suministro, mientras que China fijó como objetivo un crecimiento cercano al 5 por ciento, apoyado en la transición verde, la inversión pública y el fortalecimiento de las redes de protección social.