Como primera medida, instó a seguir defendiendo los principios fundamentales de la Asean y a reforzar el diálogo y la cooperación para afrontar los desafíos comunes.
En segundo lugar, destacó la necesidad de profundizar la integración económica regional mediante un marco de seguridad económica de la Asean que fortalezca la competitividad y aumente la capacidad del bloque para responder a futuras incertidumbres.
Asimismo, propuso avanzar hacia una Asean centrada en las personas, que aproveche la fortaleza de su diversidad y fomente un mayor entendimiento entre los pueblos de los Estados miembros.
Además, subrayó la importancia de consolidar la autonomía estratégica y la centralidad de la Asean, especialmente en un contexto marcado por una competencia cada vez más intensa y compleja entre las grandes potencias. En representación del ministro de Relaciones Exteriores, Le Hoai Trung, Dang Hoang Giang también compartió la evaluación de Vietnam sobre la situación regional y las prioridades del bloque para el próximo período.
En la ceremonia inaugural, la secretaria de Relaciones Exteriores de Filipinas, Ma. Theresa P. Lazaro, destacó la importancia de la reunión en un contexto internacional marcado por una creciente incertidumbre e imprevisibilidad, y afirmó que las decisiones adoptadas contribuirán a definir el futuro de la región. Señaló que, en un panorama global cada vez más fragmentado, ningún país puede afrontar por sí solo los desafíos actuales y subrayó que la fortaleza y la resiliencia de la Asean radican en la unidad de su comunidad.
En ese sentido, sostuvo que la acción conjunta constituye el principal escudo del bloque frente a las presiones externas y la base de la estabilidad regional, al tiempo que advirtió que la falta de cohesión pondría en riesgo la propia integración de la Asean.
Asimismo, reiteró que los Estados miembros deben seguir defendiendo los principios consagrados en el Tratado de Amistad y Cooperación (TAC), fortalecer la resiliencia colectiva y consolidar a la Asean como un pilar de la paz y la estabilidad regional.
Tras la inauguración, los ministros de Relaciones Exteriores celebraron una sesión plenaria en la que expresaron su satisfacción por los avances alcanzados durante los primeros siete meses del año y reafirmaron su compromiso de implementar los acuerdos de la 48.ª Cumbre de la Asean, acelerar la construcción de la Visión de la Comunidad de la Asean y promover las prioridades de la presidencia del bloque en 2026.
Los participantes coincidieron en que la prioridad inmediata es preservar la solidaridad y la resiliencia de la Asean, así como fortalecer su papel central dentro de una red de asociaciones cada vez más amplia y sustantiva.
También pidieron acelerar la implementación de los planes y programas de cooperación, incluida la aplicación coordinada de la Declaración de los Líderes de la Asean sobre la respuesta a la crisis en Oriente Medio, con el objetivo de reforzar la seguridad energética y alimentaria, mantener estables las cadenas de suministro y apoyar a las poblaciones afectadas.
Los ministros reiteraron además su respaldo a la integración gradual de Timor Oriental en la Asean y acordaron admitir a Turquía como el duodécimo socio de diálogo del bloque.
Posteriormente, participaron en una sesión de retiro y en una consulta informal ampliada sobre la situación en Myanmar.
Durante los debates, los participantes coincidieron en que el mundo atraviesa una etapa de profundas transformaciones, marcada por la fragmentación geopolítica y geoeconómica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y la aparición de nuevos desafíos de seguridad no tradicionales, factores que ponen a prueba la resiliencia de los países y afectan la paz y la estabilidad regionales.
En ese contexto, subrayaron la importancia del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el multilateralismo, al tiempo que reafirmaron el papel central de la Asean y de los mecanismos liderados por el bloque para promover el diálogo, fortalecer la confianza mutua y responder a los desafíos comunes.
Varios Estados miembros reiteraron la importancia de garantizar la libertad de navegación y sobrevuelo en el Mar del Este, así como de respetar el derecho internacional, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (Convemar).
Ante la reciente escalada del conflicto en Oriente Medio, los ministros emitieron una declaración conjunta en la que instaron a todas las partes a ejercer la máxima moderación, buscar soluciones pacíficas, proteger a la población e infraestructura civiles y restablecer la libertad y la seguridad de la navegación a través del estrecho de Ormuz.
En relación con Myanmar, reafirmaron que ese país sigue siendo un miembro integral de la Asean y que el Consenso de Cinco Puntos continúa siendo la base de los esfuerzos del bloque. Asimismo, acogieron con satisfacción los avances recientes y los resultados de la reunión informal celebrada el 12 de julio entre los ministros de Relaciones Exteriores de la Asean y Myanmar, al tiempo que alentaron a ese país a seguir impulsando progresos concretos.
Durante las sesiones, Dang Hoang Giang afirmó que la Asean debe mantener su flexibilidad, capacidad de adaptación y espíritu proactivo para responder a los cambios regionales. Señaló que Vietnam respalda un enfoque más flexible hacia Myanmar, orientado a fortalecer la cooperación, promover la reconciliación y el diálogo inclusivo, y contribuir a que el país afronte sus urgentes desafíos económicos y sociales.
Al reiterar la importancia de preservar la paz, la seguridad y la estabilidad, el viceministro vietnamita insistió en que la Asean debe mantener una posición firme y basada en principios respecto al Mar del Este. Reafirmó la necesidad de respetar el derecho internacional y resolver las controversias por medios pacíficos, de conformidad con la Convemar 1982.
Asimismo, aseguró que Vietnam seguirá trabajando estrechamente con los demás miembros de la Asean para aplicar de manera plena y efectiva la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar de Este (DOC) y colaborar con China para acelerar la conclusión de un Código de Conducta (COC) efectivo, sustantivo y conforme con el derecho internacional, especialmente con la Convemar 1982.