En una entrevista concedida a la prensa con motivo del XIV Congreso Nacional del Partido, Comunista de Vietnam (PCV) el funcionario destacó que, tras 40 años de renovación, los campesinos vietnamitas se han consolidado como uno de los principales pilares de la economía nacional y como actor central del desarrollo agrícola y rural.
De una nación afectada por la escasez de alimentos, Vietnam ha pasado a ser una potencia exportadora de productos agropecuarios, con posiciones de liderazgo mundial en rubros clave como el arroz, el café y los productos acuícolas. En 2025, las exportaciones del sector superaron los 70 mil millones de dólares, marcando un récord histórico y fortaleciendo la presencia del país en los mercados internacionales.
Junto al crecimiento económico, los agricultores han protagonizado una profunda transformación de los métodos de producción, orientándolos cada vez más hacia la calidad, el valor agregado y la sostenibilidad.
La cooperación en cadenas de valor, la aplicación de la ciencia y la tecnología, así como el desarrollo de la agricultura verde, orgánica y circular, se han expandido de manera sostenida. Al mismo tiempo, ha emergido una generación de agricultores innovadores y emprendedores, que contribuye a elevar los ingresos rurales y a reducir la pobreza de forma duradera.
Más allá del ámbito económico, el campesinado desempeña un papel decisivo en la construcción de la nueva ruralidad y en la preservación de la identidad cultural nacional.
A través de movimientos de emulación y apoyo mutuo, los agricultores han acompañado a cientos de miles de hogares en situación vulnerable, aportando capital, insumos y conocimientos técnicos, lo que ha permitido acortar progresivamente la brecha de desarrollo entre las zonas rurales y urbanas. En 2025, el ingreso promedio de la población rural alcanzó los 7,2 millones de dongs (275 dólares) mensuales, mientras que los indicadores de pobreza multidimensional continuaron descendiendo.
Los agricultores también constituyen una fuerza esencial en la defensa y la seguridad nacionales, en particular en las zonas fronterizas y estratégicas. Mediante diversos modelos de autogestión comunitaria, contribuyen a mantener el orden y la estabilidad social, reforzando la sólida “postura del pueblo”, considerada la base del poder nacional.
Ante las exigencias de la nueva era, caracterizada por la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital, la Asociación de Agricultores de Vietnam ha fijado como prioridad la “intelectualización” del campesinado y la formación de una generación de agricultores digitales, capaces de dominar la tecnología y promover una producción verde y sostenible.
Según Quoc Doan, la organización continuará renovando sus métodos de trabajo y acompañando a los agricultores en el emprendimiento, la integración en cadenas de valor, la construcción de marcas agropecuarias y el fortalecimiento de la economía colectiva.
Con la confianza puesta en las orientaciones estratégicas del XIV Congreso del Partido, la clase campesina vietnamita seguirá reafirmando su papel como protagonista del desarrollo nacional y aportando de manera decisiva al objetivo de un crecimiento rápido y sostenible, con la mirada puesta en convertir a Vietnam en un país desarrollado y de altos ingresos con orientación socialista en las próximas décadas, concluyó.