En un ambiente de sinceridad, franqueza y confianza mutua, el secretario general del Partido y presidente To Lam dio una calurosa bienvenida al presidente José Raúl Mulino en su visita oficial a Vietnam.
Subrayó el trascendental significado de este encuentro, al tratarse de la primera visita a nivel de jefes de Estado entre ambos países en los últimos 14 años, celebrada poco después de que Vietnam y Panamá conmemoraran, en 2025, el 50º aniversario de sus relaciones diplomáticas.
Informó sobre la situación socioeconómica y la política exterior de Vietnam, así como sus orientaciones estratégicas de desarrollo para el próximo período.
Con una economía dinámica y el canal de Panamá, junto con un sistema regional de conectividad marítima, aérea, logística y financiera, Panamá puede potenciar, en alianza con Vietnam, su papel como puerta de entrada comercial y centro logístico entre el Sudeste Asiático y América Latina, sostuvo.
Manifestó su convicción de que ambos países continuarán aprovechando eficazmente las oportunidades de cooperación en comercio, agricultura, transporte marítimo, aviación, logística y transformación digital, impulsando un desarrollo bilateral cada vez más sustancial, eficaz y sostenible, en beneficio de ambos pueblos y en favor de la paz, la cooperación y el desarrollo en ambas regiones.
Por su parte, el presidente José Raúl Mulino expresó el agradecimiento de su país a Vietnam por haber sido la primera nación del mundo en adherirse, en 1979, en el Protocolo del Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá.
Asimismo, felicitó al Estado y al pueblo de Vietnam por los destacados logros alcanzados tras más de 40 años del proceso de "Doi Moi" (Renovación). Panamá considera a Vietnam un socio prioritario en la región de Asia-Pacífico y ratificó la plena disposición de su país a actuar como puente conector entre Vietnam y las economías latinoamericanas, aseveró.
Ambos mandatarios aplaudieron la evolución de las relaciones bilaterales y destacaron el amplio margen de cooperación y el elevado grado de complementariedad entre ambas economías, especialmente en los ámbitos económico, comercial y de inversión.
Asimismo, mantuvieron un profundo intercambio de opiniones sobre las orientaciones estratégicas destinadas a dotar a la relación bilateral de mayor profundidad, pragmatismo y eficacia.
En ese contexto, acordaron incrementar el intercambio de delegaciones a todos los niveles a través de los canales del Partido, el Estado, la Asamblea Nacional y el pueblo; fortalecer la presencia diplomática y consular en cada país; y mantener de manera regular y efectiva los mecanismos de diálogo y cooperación bilateral, como las Consultas Políticas y la Comisión Mixta de Cooperación Económica, Comercial y de Inversión.
Asimismo, convinieron en respaldarse mutuamente para estrechar los lazos con las organizaciones regionales a las que pertenecen, en particular la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Acordaron ampliar la colaboración en agricultura, telecomunicaciones, infraestructura, transporte, logística portuaria, banca, turismo, cultura, educación e intercambios pueblo a pueblo.
También abogaron por intensificar el intercambio de experiencias y la cooperación para el desarrollo agrícola sostenible, incluida la apertura recíproca de mercados para los productos agropecuarios de ambas naciones.
Asimismo, coincidieron en promover la conectividad y la cooperación a nivel local, destacando los vínculos entre Ciudad Ho Chi Minh y Ciudad de Panamá, con el fin de compartir experiencias y prestarse apoyo mutuo en el establecimiento de centros financieros integrados con puertos marítimos, servicios logísticos y depósitos aduaneros.
Los dos dirigentes ratificaron además la necesidad de reforzar la cooperación en materia de seguridad, aplicación de la ley y lucha contra la delincuencia transnacional, sentando bases sólidas para ampliar los intercambios bilaterales en múltiples áreas.
En el ámbito multilateral, acordaron mantener la coordinación y el apoyo mutuo en organizaciones internacionales y foros multilaterales, intercambiar puntos de vista sobre temas regionales e mundiales de interés común, y defender los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
En particular, respaldaron la preservación de la libertad y la seguridad de la navegación marítima y aérea, así como la solución pacífica de controversias sobre la base del respeto al derecho internacional, en particular la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de la institución multilateral sobre el Derecho del Mar (Convemar) de 1982.
En la ocasión, el presidente Mulino invitó al secretario general del Partido y presidente To Lam a realizar una visita a Panamá, lo que marcaría un nuevo hito en las relaciones bilaterales.
En la misma jornada, la delegación gubernamental de alto nivel de Panamá, encabezada por el presidente Mulino y su esposa, depositó una ofrenda floral en el Monumento a los Héroes y Mártires en la calle de Bac Son y en el Mausoleo del Presidente Ho Chi Minh, en Hanói, además de mantener encuentros con directivos de empresas vietnamitas del sector del transporte marítimo.