La Ley del Impuesto sobre la Renta Personal de 2025 (vigente a partir del 1 de julio de 2026) mantiene los 16 tipos de ingresos actualmente exentos y añade cinco nuevos, centrados en sectores prioritarios. El borrador del decreto de orientación del Ministerio de Finanzas ha detallado estos contenidos.
En consecuencia, se exime de impuestos a los ingresos salariales derivados de la realización de tareas en ciencia, tecnología e innovación; además, se concede una exención de cinco años para personal altamente cualificado en la industria tecnológica digital y en alta tecnología que participe en la investigación y el desarrollo de tecnologías estratégicas.
Esa política tiene como objetivo institucionalizar las grandes directrices del Partido sobre el desarrollo científico-tecnológico, la innovación y la economía privada, al tiempo que crea una ventaja competitiva en la atracción de talento.
Asimismo, el borrador propone eximir de impuestos todos los ingresos procedentes de horas extra, trabajo nocturno y salarios correspondientes a días de permiso no disfrutados, con el fin de apoyar e incentivar a los trabajadores.
La política de exención fiscal también se amplía a otros sectores para impulsar la producción y el mercado de capitales. En concreto, se exime de impuestos a los dividendos de miembros de cooperativas agrícolas y de personas que participen en modelos de “grandes campos”, reforestación y acuicultura, fomentando así una agricultura moderna y sostenible.
Al mismo tiempo, se añaden incentivos relacionados con el mercado financiero, como la exención del impuesto sobre los intereses de bonos de gobiernos locales; exención en transacciones de créditos de carbono y bonos verdes; reducción del 50 por ciento del impuesto sobre rendimientos de fondos de inversión durante cinco años; y exención del impuesto sobre la transferencia de certificados de fondos mantenidos a largo plazo. Estas políticas buscan desarrollar el mercado de capitales y promover unas finanzas verdes y sostenibles.
Además, se perfeccionan las disposiciones sobre exención fiscal de pensiones y pagos provenientes de fondos de pensiones complementarias, con el objetivo de fomentar programas de bienestar a largo plazo.
El borrador del decreto continúa perfeccionando las deducciones fiscales aplicables a ingresos salariales, incluyendo deducciones por cargas familiares, gastos médicos, educación, seguros y donaciones benéficas. Los contribuyentes afectados por desastres naturales o epidemias también podrán beneficiarse de reducciones fiscales proporcionales.
Según expertos, la ampliación de exenciones y reducciones fiscales no solo alivia la carga inmediata, sino que también estimula el consumo, fortalece la base tributaria y apoya el crecimiento a largo plazo. En particular, las políticas preferenciales para personal de alta tecnología se consideran adecuadas para atraer expertos y científicos, impulsando el ecosistema de innovación.
La exención de impuestos sobre ingresos por horas extra también se considera una medida práctica que mejora los ingresos de los trabajadores en un contexto de aumento del costo de vida.