La crisis sanitaria por el brote de ébola continúa agravándose en la República Democrática del Congo, donde el virus se está transmitiendo de manera acelerada y el número de contagios sigue aumentando. Más preocupante aún, las autoridades sanitarias africanas han perdido el rastro de cientos de personas que habían dado positivo en las pruebas del virus del ébola.