Las esperanzas de encontrar supervivientes tras el colapso del vertedero de Binaliw, en la ciudad de Cebú, en el centro de Filipinas, se están desvaneciendo, ya que ha pasado oficialmente la ventana crítica de 72 horas, conocida como las “horas doradas”, posterior al desastre, pese a que los equipos de rescate continúan excavando entre miles de toneladas de basura y escombros.