En una entrevista concedida a corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), Vu Minh Khuong enfatizó que las principales potencias del Grupo de los Siete (G7) y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como numerosos países industrializados, consideran a Vietnam un miembro y un socio muy activo.
En los últimos cinco años, Vietnam ha mejorado continuamente sus relaciones hasta convertirlas en asociaciones estratégicas integrales con países líderes, incluidos Estados Unidos, Japón y Australia, destacó.
La fortaleza económica, la estabilidad política y la visión proactiva de los dirigentes vietnamitas han permitido que el país se afiance como un socio muy influyente capaz de resolver desafíos globales, alabó el analista.
La nación indochina ha logrado buenos resultados al firmar acuerdos que establecen asociaciones estratégicas integrales con muchos países, especialmente los del Sudeste Asiático y grandes potencias, reiteró.
Más allá de la integración económica, Vietnam también ha participado activamente en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y en acciones de ayuda humanitaria internacional. Este cambio de mentalidad, de la "asistencia" a la "contribución activa", demuestra la responsabilidad del país.
Vu Minh Khuong sugirió que en el próximo período, Vietnam necesita centrarse en la creación de valor, lo que significa contribuir más a la resolución de los desafiantes problemas del mundo.
En su opinión, Vietnam tiene todo el potencial para convertirse en un centro económico digital para el Sudeste Asiático y la región, gracias a su sólida fuerza laboral en inteligencia artificial y economía digital. En este sentido, recomendó al país organizar seminarios o participar en la elaboración de informes para definir el futuro.
Además, hizo hincapié en la importancia de impulsar aún más las actividades en los campos de energías renovables y seguridad energética, especialmente la energía verde. Los centros de datos también requieren energía verde, por lo que Vietnam debe ser más proactivo.
El especialista afirmó que, con una visión tan grandiosa, Vietnam no solo contribuye al mantenimiento de la paz cuando se le solicita, sino que también es un actor clave para llevar el Sudeste Asiático a nuevas alturas.
Respecto a las metas centenarias del país, puntualizó que definirse como una nación industrial desarrollada significa no solo aumentar el Producto Interno Bruto, sino también contribuir a una región más próspera y pacífica. Propuso incluir esto en la propuesta de valores de la próxima Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam.
En materia de cultura, apreció una transformación significativa, particularmente a nivel micro, en la promoción del "poder blando".
En los últimos cinco años, a pesar de las restricciones presupuestarias derivadas de la pandemia del Covid-19, se han garantizado políticas de bienestar social y de reducción sostenible de la pobreza, así como ha mejorado significativamente el acceso a la electricidad, la información y la infraestructura, entre otros aspectos.
Basándose en los logros del mandato 2020-2025, expresó su firme confianza en que Vietnam puede llegar muy lejos. Si bien 2025 presentó numerosos desafíos, con la implementación del modelo del gobierno local de dos niveles y la fusión de las localidades, es evidente que el país indochino ha superado el punto de equilibrio del antiguo modelo, un paso crucial hacia una evolución notable.
Asimismo, formuló votos porque Vietnam tome decisiones que sorprenderán al mundo, como zonas económicas especiales y áreas de libre comercio que estén interconectadas con Singapur y otros países desarrollados de la región.