La información fue dada a conocer hoy por Le Minh Tri, miembro del Buró Político, secretario del Comité Central del Partido y jefe de su Comisión de Asuntos Internos, durante una reunión con dirigentes de los órganos centrales de asuntos internos y de las agencias pertinentes para debatir un proyecto que revisa 20 años de aplicación de la Resolución del tercer pleno del Comité Central del PCV del X mandato sobre el fortalecimiento del liderazgo del Partido en la lucha contra la corrupción y el despilfarro.
Le Minh Tri subrayó que la decisión de adoptar la resolución en el segundo pleno demuestra que se trata de una tarea de especial relevancia, que recibe una atención prioritaria por parte del Comité Central del Partido y del máximo dirigente del Partido.
Pidió que la nueva resolución institucionalice plenamente los puntos de vista y las orientaciones establecidos en los documentos del XIV Congreso Nacional del Partido y en las directrices del secretario general. La labor de prevención y control debe continuar con firmeza y perseverancia, garantizando un fuerte efecto disuasorio y alineándose con los objetivos de desarrollo socioeconómico, con el fin de generar confianza y motivación entre los funcionarios, las empresas y la ciudadanía.
La resolución debe contribuir a perfeccionar las instituciones y el marco jurídico, así como a concretar las nuevas políticas y orientaciones estratégicas del Partido. Al mismo tiempo, el énfasis debe ponerse en la prevención, mediante la renovación de los métodos de gestión, la mejora de los mecanismos de auditoría posterior, la reducción de los procedimientos de preaprobación y el fortalecimiento de la supervisión inicial.
Le Minh Tri exigió un control más estricto del ejercicio del poder en cinco ámbitos ya regulados por el Buró Político, especialmente en relación con los responsables de agencias y sectores propensos a la corrupción y el despilfarro. Los esfuerzos deben garantizar un tratamiento oportuno, coordinado, estricto y humano de las infracciones, evitando que las faltas menores se conviertan en violaciones graves y previniendo la repetición de infracciones pasadas.
Las actividades de inspección, auditoría, investigación y enjuiciamiento deben centrarse en sectores clave y sensibles, así como en áreas emergentes con alto riesgo de corrupción y despilfarro. Deben adoptarse medidas severas contra las infracciones deliberadas, los autores intelectuales y quienes actúan por interés personal, sin “zonas prohibidas” ni excepciones.
Al mismo tiempo, es necesario proteger a quienes se atreven a pensar de manera audaz, actuar con determinación e innovar en beneficio del interés común.
También destacó la necesidad de intensificar los esfuerzos anticorrupción desde la base, incluida la lucha contra la corrupción menor, la mejora de los servicios a la población y a las empresas, y el fortalecimiento de la coordinación entre los organismos competentes para responder a los nuevos requisitos, combinando un mayor efecto disuasorio con el apoyo al desarrollo socioeconómico.