Al dar la bienvenida a To Lam y a la delegación vietnamita, el primer ministro neozelandés afirmó que la visita constituye un hito importante para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales después de más de medio siglo.
Señaló que Vietnam es un socio importante de Nueva Zelanda y expresó su impresión ante los notables logros alcanzados por el país del Sudeste Asiático, incluido su sólido crecimiento económico.
El máximo dirigente vietnamita felicitó a Nueva Zelanda por sus importantes logros en el desarrollo nacional y afirmó que Vietnam concede siempre gran importancia a la amistad tradicional y la cooperación multifacética con Nueva Zelanda.
Expresó su satisfacción por los importantes avances registrados en las relaciones bilaterales, especialmente por la elevación de los vínculos al nivel de Asociación Estratégica Integral en 2025.
En esta ocasión, transmitió al primer ministro Luxon los saludos de su homólogo de Vietnam, Le Minh Hung.
Los dos líderes se informaron mutuamente sobre la situación y el desarrollo de sus respectivos países y valoraron positivamente los sólidos y confiables vínculos políticos, así como los estrechos lazos entre ambos pueblos, que, según señalaron, constituyen una base para fortalecer la cooperación bilateral en diversos ámbitos en beneficio de los pueblos de ambos países y por la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región y del mundo.
Acordaron continuar fortaleciendo la confianza política y ampliar los intercambios y contactos a todos los niveles a través de los canales del Partido, el Estado, los parlamentos y los pueblos, al tiempo que aprovecharán eficazmente los mecanismos de consulta política.
También acordaron impulsar una cooperación más sustantiva y eficaz en materia de defensa y seguridad, particularmente en seguridad marítima, intercambios de buques navales, ciberseguridad y medicina militar.
Asimismo, alcanzaron consenso sobre el estudio de la creación de un mecanismo de comunicación directa o una línea telefónica de emergencia para hacer frente a la delincuencia transnacional, así como sobre la aceleración de las negociaciones destinadas a establecer mecanismos y firmar acuerdos bilaterales de cooperación.
To Lam propuso que ambas partes intensifiquen la coordinación para revisar y aplicar eficazmente el Programa de Acción para la implementación de la Asociación Estratégica Integral Vietnam-Nueva Zelanda para el período 2025-2030.
En cuanto a las relaciones económicas, los dos líderes destacaron el carácter complementario de ambas economías e identificaron el comercio y la inversión como un importante pilar, con un amplio margen para el crecimiento, especialmente en los productos agrícolas, acuícolas y pesqueros.
Acordaron ampliar la cooperación económica y comercial y aprovechar eficazmente los acuerdos de libre comercio compartidos, incluidos el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y el Tratado de Libre Comercio Asean - Australia - Nueva Zelanda (AANZFTA).
Asimismo, coincidieron en promover la facilitación del comercio y el acceso a los mercados para los principales productos agrícolas de cada país, reducir las barreras técnicas e intensificar los intercambios sobre normas de calidad, cuarentena, seguridad alimentaria y certificación electrónica.
El primer ministro anfitrión afirmó que Nueva Zelanda continuará impulsando firmemente la cooperación comercial y de inversión, creando condiciones favorables para que las empresas de ambos países exploren oportunidades de cooperación e inversión en sus respectivos mercados.
Al valorar el apoyo práctico y eficaz brindado por el Gobierno neozelandés a Vietnam a lo largo de los años, especialmente en los ámbitos de la agricultura y el medioambiente, To Lam expresó su esperanza de que ambas partes sigan colaborando para desarrollar una agricultura verde, con bajas emisiones y resiliente al cambio climático, garantizar la seguridad alimentaria e incrementar el valor añadido de los productos agrícolas, al tiempo que construyen modelos ejemplares de cooperación en materia de agricultura sostenible.
Al compartir los objetivos de desarrollo comunes de ambos países, basados en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital, el primer ministro neozelandés valoró positivamente los esfuerzos de Vietnam para desarrollar políticas y aplicar soluciones destinadas a utilizar la inteligencia artificial (IA) en la protección de la soberanía de los datos y la soberanía digital nacional.
Afirmó que Nueva Zelanda continuará compartiendo experiencias en la construcción de un Gobierno digital, el desarrollo de ecosistemas de apoyo a la ciencia y la tecnología y el establecimiento de centros de apoyo a la innovación y las empresas emergentes.
Ambas partes acordaron convertir la educación, el turismo, la conectividad y los intercambios entre pueblos en importantes motores de las relaciones bilaterales. En este sentido, ampliarán la cooperación en la formación de recursos humanos de alta calidad, dotados de las cualificaciones, conocimientos especializados y competencias necesarias para la nueva etapa de desarrollo, al tiempo que alentarán a sus aerolíneas a abrir vuelos directos lo antes posible para reducir la distancia geográfica entre ambos países y generar mayores oportunidades para los intercambios entre los pueblos, así como para una cooperación nueva, más sustantiva e integral.
Ante la compleja evolución de la situación regional y mundial, el primer ministro neozelandés valoró positivamente el papel de Vietnam como coordinador de las relaciones Asean-Nueva Zelanda y agradeció al país por contribuir a que Nueva Zelanda elevara sus relaciones con la Asean, un importante mecanismo multilateral del Sudeste Asiático, al nivel de Asociación Estratégica Integral. Afirmó su apoyo y compromiso de brindar asistencia a Vietnam durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) 2027.
Los dos líderes reafirmaron que continuarán fortaleciendo la cooperación en cuestiones regionales e internacionales de interés común en los foros multilaterales, especialmente en las Naciones Unidas.
También reafirmaron la importancia de respetar el derecho internacional en la región y resolver las disputas en el Mar del Este por medios pacíficos, de conformidad con el derecho internacional, particularmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (Convemar).