En el encuentro, To Lam afirmó que el envío de un enviado especial de alto nivel por parte de la dirigencia cubana en esta ocasión demuestra la consideración especial, así como los lazos de afecto, lealtad y pureza, que caracterizan los vínculos entre los dos Partidos, Estados y pueblos.
Al informar sobre los resultados del XIV Congreso Nacional del PCV, el secretario general subrayó que este importante acontecimiento no solo evaluó el camino recorrido, sino que también trazó la orientación estratégica del país hasta 2030, con visión hacia 2045. En esa política exterior, las relaciones con los países amigos tradicionales, en particular con Cuba, ocupan siempre una prioridad de primer orden.
Al compartir las dificultades y desafíos que enfrenta Cuba debido al impacto del bloqueo, las sanciones y los desastres naturales, el secretario general reafirmó la postura coherente del Partido, el Estado y el pueblo vietnamita de solidaridad, apoyo y acompañamiento al hermano pueblo cubano.
Asimismo, enfatizó que Vietnam está dispuesto a apoyar a Cuba dentro de sus capacidades para superar las dificultades y promover el desarrollo del país.
Por su parte, Bruno Rodríguez expresó su agradecimiento por la cálida y respetuosa acogida brindada por los dirigentes vietnamitas, y afirmó que el Partido Comunista de Cuba valora altamente los grandes logros, de significado histórico, alcanzados por Vietnam tras 40 años del proceso de Doi Moi (Renovación).
Manifestó su firme convicción de que la Resolución del XIV Congreso servirá como una “brújula” que guiará a Vietnam hacia una nueva era de desarrollo, permitiéndole cumplir con éxito los objetivos de prosperidad nacional, fortaleza del país, democracia, equidad, civilización y avance seguro hacia el socialismo.
El jefe de la diplomacia cubana destacó que las experiencias de Vietnam en la construcción partidista y en el desarrollo económico constituyen una valiosa fuente de estímulo y un modelo de referencia adecuado para la Revolución Cubana en la etapa actual.
Durante el encuentro, ambas partes intercambiaron opiniones y alcanzaron un alto consenso sobre las principales orientaciones y medidas destinadas a profundizar, de manera más sustantiva y eficaz, la amistad tradicional y la cooperación integral entre Vietnam y Cuba en el futuro, en consonancia con el nuevo contexto de cada país y la situación internacional.
Las dos partes acordaron seguir intensificando los intercambios de delegaciones de alto nivel; mantener de forma regular y flexible los mecanismos de cooperación, el intercambio teórico y el intercambio de experiencias prácticas en la construcción del Partido, la formación de cuadros y la gestión estatal.
En cuanto a la cooperación económica, To Lam enfatizó la necesidad de lograr avances decisivos acordes con las excelentes relaciones políticas existentes, y reafirmó que Vietnam continuará compartiendo experiencias y ejecutando eficazmente proyectos de cooperación en materia de arroz, contribuyendo a que Cuba avance gradualmente hacia la autosuficiencia alimentaria.
Bruno Rodríguez afianzó que el Partido y el Estado de Cuba siempre otorgan prioridad al fortalecimiento de la cooperación con Vietnam en sectores de gran potencial como la energía solar, la producción de bienes de consumo, el turismo y la industria farmacéutica.