La opinión pública coincide en que en 2025 la situación mundial se caracterizó por convulsiones e incertidumbres a un nivel sin precedentes desde que concluyó la pandemia de Covid-19. Las potencias desviaron sus políticas de los marcos convencionales y acrecentaron acciones unilaterales y el proteccionismo, lo cual ha puesto en desventaja a los países de influencia media o menor.
Las perturbaciones entre países han dejado vacío de liderazgo mundial y han debilitado la cooperación multilateral. Las regiones de Asia-Pacífico y del Índico corrieron riesgos de deterioro del equilibrio estratégico y de inestabilidad de sus mercados tradicionales. La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) vio su protagonismo en juego debido a la rivalidad entre las potencias y algunas cuestiones intrabloque.
Mientras tanto, los conflictos tendieron a intensificarse de forma súbita y con extrema intensidad. La seguridad global pareció sumirse en el atolladero de una carrera armamentista cada más visible. Atrapada en un trío de “cráteres” –crecimiento desacelerado, comercio deprimido e inversiones limitadas– la economía mundial cayó en una inestabilidad prolongada y llena de alarmas. La tecnología se ha convertido en el principal propulsor del crecimiento y a la vez el epicentro de una feroz competencia. Los elementos de seguridad no convencionales, tales como el cambio climático, la seguridad alimentaria, la crisis migratoria y la ciberseguridad, se tornaron cada vez más complicados, lo que agudizó su impacto global y sobre cada nación por separado.
Pese a un contexto tan tumultuoso, que han derivado en un escenario estratégico mucho más adverso, la labor exterior de Vietnam continuó desplegándose a lo largo de 2025 con uniformidad y eficacia. Los resultados cosechados han sido trascendentales y disruptivos , y han dejado una profunda improntas.
Descrito como un “imán diplomático”, Vietnam atravesó un año cargado de intensa actividad exterior al recibir a casi 40 delegaciones de dirigentes de países y organizaciones internacionales, sobre todo con motivo de sus grandes fechas. Entre estas sobresalieron el 50º aniversario del Día de la Liberación del Sur y la Reunificación Nacional (30 de abril de 1975) y el 80º del Día Nacional (2 de septiembre de 1945). Las actividades diplomáticas de máximo nivel totalizaron 70, 1,5 veces más que en 2024, entre ellas visitas de Estado y oficiales, agendas bilaterales en países de todos los continentes y la participación en eventos regionales e internacionales.
La oficialización de los nexos con Tuvalu elevó a 194 el número de Estados con que Vietnam mantiene relaciones diplomáticas. Los contactos de alto rango en materia exterior crearon un salto tanto en calidad como cantidad, lo que matizó la importancia estratégica y duradera en las asociaciones.
En 2025 se firmaron acuerdos para elevar el nivel de las asociaciones, incluida la designación de “cohesión estratégica” con países amigos tradicionales y la condición de Socio Estratégico Integral con seis países, nueve Socios Estratégicos y dos Socios Integrales, lo que eleva a 42 el número de países con relaciones de asociación integral. Entre ellos se encuentran todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los países que integran el Grupo de los Siete.
Amén de consolidarse como un actor proactivo de la diplomacia regional, el país dejó huellas en el plano multilateral al seguir jugando el papel de guía y orientador en el establecimiento de reglas del juego en diversos foros, y se convirtió en un eslabón esencial de la gobernanza global.
Al demostrar una posición pionera en la configuración del orden digital, ser un anfitrión exitoso de la ceremonia de firma de la Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia (Convención de Hanói) reafirmó que Vietnam no es solo un participante, sino también un elemento muy activo de liderazgo global y un puente en la conformación del marco jurídico internacional sobre la ciberseguridad. La firma de la Convención de Hanói ha sido valorada por numerosos países como un “momento histórico”, un fruto legítimo del prestigio internacional de Vietnam.
Paralelamente la nación indochina se ha consolidado como sede predilecto para importantes eventos multilaterales al haber albergado con éxito una serie de conferencias de alto nivel regionales e internacionales como el segundo Foro del Futuro de la Asean, que contribuye a dar forma a la visión regional; la cuarta Cumbre de la Alianza para el Crecimiento Verde y los Objetivos Globales 2030, que impulsa la aspiración común hacia una transición verde sostenible centrada en las personas; la Conferencia Internacional sobre Inteligencia Artificial y Semiconductores, que posiciona a Vietnam como un nuevo polo tecnológico de la región; junto a otros eventos de gran impacto, como el Congreso Mundial sobre logística y la Semana Digital Internacional 2025, centrada en la inteligencia artificial, entre otros.
Al conmemorar 30 años de integración y contribuciones a la Asean, Vietnam ha obtenido de nuevo el reconocimiento por su papel central y como factor clave para reforzar la cohesión y la centralidad de la Asociación en un contexto de intensa competencia estratégica. La admisión de Timor Oriental en 2025 como undécimo miembro del bloque lleva la impronta de Vietnam. En los foros de las Naciones Unidas, Vietnam continúa siendo percibido como un “referente de socio confiable”. Tras desempeñar con éxito su papel como miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para el período 2023-2025, el país indochino fue reelegido para el mandato 2026-2028 con un alto nivel de apoyo (180 de 188 votos). Actualmente también ocupa puestos en seis de los siete mecanismos clave de la Unesco y sigue presentando candidaturas para otros importantes mecanismos multilaterales.
El año 2025 se ha convertido en un momento señalado de la presencia de Vietnam en la palestra internacional no solo por su desarrollo dinámico, sino también por ser un socio estratégico imprescindible para el resto de las naciones. Al contribuir activamente y liderar nuevos mecanismos de cooperación, Vietnam ha pasado de ser un país participante en el proceso de integración a convertirse en un verdadero actor, en un gestor de acciones que lo han consolidado como un punto de convergencia de los flujos diplomáticos globales.
Como prueba fehaciente de una política exterior independiente y autónoma, de multilateralización y diversificación; como amigo, socio confiable y miembro activo y responsable de la comunidad internacional, los destacados logros diplomáticos de Vietnam han generado además un importante impulso para que el país avance hacia una nueva era de desarrollo.