Huella de Vietnam en XXIII Diálogo de Shangri-La: un constructor activo de paz en un mundo volátil

El discurso principal del secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y presidente del Estado, To Lam, en el XXIII Diálogo de Shangri-La se convirtió rápidamente en uno de los puntos más destacados del evento, atrayendo una amplia atención de la comunidad académica internacional.

El doctor Neak Chandarith, profesor asociado y director del Instituto de Estudios Internacionales y Políticas Públicas (IISPP) de la Universidad Real de Phnom Penh (RUPP), impresiona con el mensaje del líder vietnamita To Lam. (Foto: VNA)
El doctor Neak Chandarith, profesor asociado y director del Instituto de Estudios Internacionales y Políticas Públicas (IISPP) de la Universidad Real de Phnom Penh (RUPP), impresiona con el mensaje del líder vietnamita To Lam. (Foto: VNA)

Tras asistir al foro y escuchar el mensaje del líder vietnamita, el doctor Neak Chandarith, profesor asociado y director del Instituto de Estudios Internacionales y Políticas Públicas (IISPP) de la Universidad Real de Phnom Penh (RUPP), manifestó un especial interés por las seis propuestas planteadas en la intervención. A su juicio, estas iniciativas reflejan cómo Vietnam se ha consolidado como un actor comprometido con la construcción de la paz y la estabilidad en un contexto internacional cada vez más incierto.

Chandarith señaló que las seis propuestas ponen de manifiesto la visión de un liderazgo de gran alcance y contribuyen significativamente a la construcción de una arquitectura de seguridad regional sostenible, al tiempo que protegen los intereses de los países pequeños y medianos.

En cuanto al primer punto, referido al papel de las normas y el diálogo como herramientas eficaces para reducir riesgos reales, destacó que Vietnam subrayó que un orden basado en reglas no debe ser patrimonio exclusivo de ningún grupo de naciones, sino una base común que permita a todos los países, independientemente de su tamaño, coexistir pacíficamente conforme al derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, remarcó la necesidad de traducir estos principios en mecanismos concretos, como sistemas de alerta temprana, líneas directas de comunicación y procedimientos de gestión de incidentes.

El doctor Neak Chandarith, profesor asociado y director del Instituto de Estudios Internacionales y Políticas Públicas (IISPP) de la Universidad Real de Phnom Penh (RUPP), impresiona con el mensaje del líder vietnamita To Lam. (Foto: VNA)
El doctor Neak Chandarith, profesor asociado y director del Instituto de Estudios Internacionales y Políticas Públicas (IISPP) de la Universidad Real de Phnom Penh (RUPP), impresiona con el mensaje del líder vietnamita To Lam. (Foto: VNA)

En segundo lugar, Vietnam defendió una arquitectura regional abierta e inclusiva, con la Asean como eje central. En este sentido, insistió en que cualquier nueva iniciativa debe ser transparente, respetar el derecho internacional, complementarse con los mecanismos existentes y evitar debilitar la centralidad de la Asean o convertir al Sudeste Asiático en un escenario de competencia entre grandes potencias. Asimismo, expresó su pleno apoyo a Filipinas y su disposición a colaborar con el país cuando asuma la presidencia de la Asean en 2026.

En tercer lugar, al referirse a la necesidad de situar la seguridad humana y la resiliencia social en el centro de la seguridad sostenible, Chandarith destacó que el discurso dejó claro que la seguridad no puede sustentarse únicamente en el poder militar ni derivar en una carrera armamentística. Por el contrario, debe apoyarse en bases de desarrollo resilientes mediante cadenas de suministro abiertas y una cooperación efectiva en ámbitos como la seguridad alimentaria, la seguridad energética, el cambio climático, la defensa nacional, la atención sanitaria y la asistencia humanitaria ante desastres.

En cuarto lugar, sobre la elaboración de normas responsables para las tecnologías emergentes y la industria de defensa, el académico señaló que el líder vietnamita destacó que, ante el avance de la inteligencia artificial, el big data y el ciberespacio, los seres humanos deben conservar el control y asumir la responsabilidad final de las decisiones que puedan tener consecuencias significativas para la seguridad humana. En este contexto, Vietnam reafirmó que la industria de defensa debe orientarse a la legítima autodefensa y al mantenimiento de la estabilidad regional, y no a fomentar una carrera armamentística.

En quinto lugar, respecto al fortalecimiento de las bases sociales y la resiliencia, así como a la protección del espacio informativo y la concienciación pública, Chandarith respaldó firmemente la observación de que, en un mundo digital cada vez más interconectado, las crisis pueden surgir a partir del deterioro de la confianza social provocado por la desinformación, la incitación y la división. Por ello, consideró que preservar la paz exige proteger la verdad, perfeccionar las comunicaciones estratégicas, promover la educación en ciudadanía digital y reforzar la rendición de cuentas de las plataformas tecnológicas.

Finalmente, en relación con el fortalecimiento de las capacidades de diplomacia preventiva, mediación y resolución de conflictos regionales, Chandarith elogió la propuesta de considerar la diplomacia preventiva como una capacidad estratégica de la región Asia-Pacífico y no simplemente como una herramienta de respuesta ante las crisis.

También valoró positivamente la idea de establecer redes de consulta híbridas y mecanismos de comunicación que conecten a organismos de defensa, fuerzas del orden marítimo, instituciones académicas y actores empresariales, con el fin de crear canales de diálogo capaces de evitar la escalada de tensiones.

Las propuestas de Vietnam contribuyen a configurar un marco en el que todos los países, incluidos los más pequeños, puedan hacer oír su voz y participar en igualdad de condiciones, sin que ninguna nación quede excluida del sistema de seguridad colectiva, afirmó.
Bajo el liderazgo de un estadista que impulsa una política exterior profunda, estratégica y orientada al largo plazo, Vietnam ha reafirmado con claridad dos mensajes fundamentales, añadió Chandarith.

En primer lugar, Vietnam entiende que sus intereses nacionales están estrechamente vinculados a la paz y la prosperidad de toda la región Asia-Pacífico. Contribuir a la estabilidad regional constituye una garantía a largo plazo para sus propios intereses y, al mismo tiempo, una expresión de su responsabilidad internacional.

En segundo lugar, Vietnam se ha consolidado como un actor independiente y un puente entre distintos países, representando tanto los intereses de naciones más pequeñas como Camboya como los de las potencias medianas.

Chandarith también observó que, durante la sesión de preguntas y respuestas, Vietnam reiteró su política de defensa de los “Cuatro Noes”: no participar en alianzas militares, no alinearse con un país contra otro, no permitir bases militares extranjeras en su territorio y no recurrir ni amenazar con el uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Con ello, el país demostró su firme determinación de no convertirse en una herramienta dentro de las rivalidades entre bloques de poder.

Desde esta perspectiva, subrayó que el mensaje de Vietnam dirigido a las grandes potencias fue claro: la región recibe con beneplácito una presencia transparente y responsable, comprometida con el respeto del derecho internacional y con la preservación de la centralidad de la Asean.

VNA
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