El cabo Dai Lanh, en la provincia de Dak Lak, se adentra majestuosamente en el vasto océano y es uno de los primeros lugares de la parte continental de Vietnam en recibir los rayos del amanecer.
El cabo Dai Lanh, en la provincia de Dak Lak, se adentra majestuosamente en el vasto océano y es uno de los primeros lugares de la parte continental de Vietnam en recibir los rayos del amanecer.

[Foto] Primeros rayos de sol en Patria desde cabo Dai Lanh

Contemplar el amanecer desde el cabo Dai Lanh (también conocido como cabo Dien) es el gran sueño de todo viajero en Vietnam. Al disiparse la niebla, los visitantes recorren los acantilados rocosos y contienen el aliento  al ver cómo el sol emerge del mar teñido de rojo intenso.

A las 4:30, numerosos visitantes ascienden por los escalones de piedra que serpentean por la ladera para llegar al cabo Dai Lanh.
A las 4:30, numerosos visitantes ascienden por los escalones de piedra que serpentean por la ladera para llegar al cabo Dai Lanh.
A las 4:45, la niebla nocturna se disipa poco a poco y da paso a los tonos rojo-anaranjados del mar bajo las primeras luces del día.
A las 4:45, la niebla nocturna se disipa poco a poco y da paso a los tonos rojo-anaranjados del mar bajo las primeras luces del día.
A las 5:00, cientos de personas se congregan en el cabo Dai Lanh y dirigen la mirada hacia el horizonte para contemplar el amanecer.
A las 5:00, cientos de personas se congregan en el cabo Dai Lanh y dirigen la mirada hacia el horizonte para contemplar el amanecer.
A las 5:15, el sol emerge del mar.
A las 5:15, el sol emerge del mar.
En lo alto del monte Mui Dien se alza, majestuoso, el faro de Dai Lanh, uno de los más antiguos de Vietnam. Este centenario “ojo del mar” es uno de los destinos favoritos de jóvenes y viajeros durante las vacaciones.
En lo alto del monte Mui Dien se alza, majestuoso, el faro de Dai Lanh, uno de los más antiguos de Vietnam. Este centenario “ojo del mar” es uno de los destinos favoritos de jóvenes y viajeros durante las vacaciones.
Los magníficos acantilados y las rocas milenarias se bañan con los primeros rayos del sol.
Los magníficos acantilados y las rocas milenarias se bañan con los primeros rayos del sol.
Al pie de los acantilados, los barcos pesqueros regresan después de una noche de faena.
Al pie de los acantilados, los barcos pesqueros regresan después de una noche de faena.
Los jóvenes aprovechan la ocasión para captar imágenes y momentos especiales.
Los jóvenes aprovechan la ocasión para captar imágenes y momentos especiales.
La recompensa tras madrugar y ascender por la montaña son las hermosas fotos.
La recompensa tras madrugar y ascender por la montaña son las hermosas fotos.
Construido por los franceses en 1890, el faro de Dai Lanh se alza como una imponente fortaleza que custodia la cima del monte Mui Dien. Tras más de un siglo de vicisitudes, esta obra arquitectónica sigue en pie y constituye uno de los faros más antiguos y bellos de Vietnam.
Construido por los franceses en 1890, el faro de Dai Lanh se alza como una imponente fortaleza que custodia la cima del monte Mui Dien. Tras más de un siglo de vicisitudes, esta obra arquitectónica sigue en pie y constituye uno de los faros más antiguos y bellos de Vietnam.
Al amanecer, la torre cilíndrica del faro se alza majestuosa.
Al amanecer, la torre cilíndrica del faro se alza majestuosa.
La torre principal, de característico color gris ceniza, presenta ventanas arqueadas que evocan el estilo clásico europeo.
La torre principal, de característico color gris ceniza, presenta ventanas arqueadas que evocan el estilo clásico europeo.
Bajo la luz radiante de la mañana, las piedras cubiertas de musgo se integran armoniosamente con el cielo azul, creando un paisaje donde se funden la arquitectura y la naturaleza.
Bajo la luz radiante de la mañana, las piedras cubiertas de musgo se integran armoniosamente con el cielo azul, creando un paisaje donde se funden la arquitectura y la naturaleza.
Contemplar el amanecer sobre las olas desde el cabo Dai Lanh es una experiencia que renueva las energías y despierta el orgullo por la Patria.
Contemplar el amanecer sobre las olas desde el cabo Dai Lanh es una experiencia que renueva las energías y despierta el orgullo por la Patria.
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