Se trata de una zona conmemorativa a los combatientes laosianos caídos en la pasada lucha de liberación y construcción nacional.
El recinto ha sido durante años una “dirección roja” (término referente a los sitios vinculados con la Revolución) y un espacio político-espiritual importante asociado a las actividades de tributo y de conmemoración por parte de los dirigentes laosianos y las delegaciones internacionales.