Bajo el tema ‘El vietnamita en el corazón de los hijos que viven lejos de la patria’ y con el mensaje central ‘Donde perdure el vietnamita, allí estará la patria’, el certamen fue organizado por la Asociación de Vietnamitas en Saitama, con el patrocinio de la Embajada de Vietnam en Japón, el Instituto de Investigación sobre Cuestiones Sociales y la Asociación de Enlace con los Vietnamitas Residentes en el Extranjero.
Según el comité organizador, el concurso no solo es un espacio para demostrar el dominio del idioma, sino también una oportunidad para que los participantes expresen su amor por la patria, su orgullo nacional y su compromiso con la preservación de la lengua materna.
Cada concursante afrontó una prueba de oratoria y una ronda de preguntas del jurado, que evaluó aspectos como el contenido, el uso del idioma, las habilidades de expresión oral, la presencia escénica y la capacidad de argumentación.
El atractivo de la final, celebrada el 12 de julio, no solo radicó en la fluidez con la que los participantes se expresaron, sino también en las sinceras historias que compartieron sobre sus familias, su tierra natal, la cultura nacional y su deseo de preservar la lengua vietnamita en un entorno multilingüe.
El presidente de la Asociación de Vietnamitas en Saitama y jefe del comité organizador, Pham Dinh Thuong, afirmó que la patria permanece viva en el corazón de la diáspora a través del idioma, mientras haya un niño que siga llamando “abuelos” y “padres” en vietnamita, una familia que continúe conversando en su lengua materna y quienes viven lejos de su país sigan hablando con orgullo en vietnamita durante las actividades comunitarias.
Señaló que la asociación aspira a crear un espacio donde todos, especialmente los jóvenes, puedan perfeccionar su vietnamita, profundizar en el conocimiento de la cultura, la historia y las tradiciones nacionales y cultivar el orgullo por sus raíces.
Al concurso se presentaron 54 participantes de distintas localidades japonesas. Tras las rondas de selección, el jurado eligió a 35 concursantes para las semifinales y a los diez mejores para la final.
El éxito del concurso demuestra que la lengua vietnamita sigue ocupando un lugar especial en la vida de la comunidad vietnamita en Japón. Cuando los jóvenes cuentan con confianza las historias de su patria en su propia lengua materna, no solo aprenden un idioma, sino que también preservan la memoria cultural, fortalecen su identidad y proyectan la imagen de su tierra natal ante el mundo.