Al cierre del evento, el director del Servicio municipal de Cultura y Deportes, Pham Tuan Long, destacó que el festival no solo ofreció al público demostraciones y competiciones, sino que también creó un espacio de encuentro e intercambio entre escuelas, disciplinas y organizaciones de artes marciales de Vietnam y otros países.
El evento permitió a maestros, entrenadores y atletas compartir experiencias, intercambiar conocimientos y ampliar las oportunidades de cooperación, contribuyendo a conectar el patrimonio con la vida contemporánea y la identidad nacional con la integración internacional.
Celebrado del 7 al 9 de agosto en la Ciudadela Imperial de Thang Long, el festival fue una iniciativa de Hanói para contribuir a la implementación de la Resolución 80-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, así como promover las artes marciales tradicionales y los intercambios culturales y deportivos internacionales.
Durante las tres jornadas, 59 delegaciones vietnamitas y siete internacionales participaron en diversas actividades, incluidas demostraciones de artes marciales tradicionales y modernas, competiciones amistosas y una exposición de trajes, armas y objetos vinculados a la historia de las artes marciales.
El festival atrajo a unos 15 mil espectadores presenciales y a más de 100 mil seguidores a través de canales de televisión y plataformas digitales. Además, cuatro competiciones paralelas de jiu-jitsu, danza del león y el dragón, taekwondo y Vovinam de Hanói reunieron a unos mil 200 atletas y congregaron a varios miles de espectadores.
Tras esta primera edición, el comité organizador prevé perfeccionar progresivamente el modelo del festival, ampliar su escala y elevar su calidad, con el objetivo de convertirlo en un evento cultural y deportivo emblemático de la capital.