La cooperación en agricultura y seguridad alimentaria, en particular en el comercio de arroz, ha sido un punto relevante de las relaciones bilaterales. Filipinas fue uno de los primeros importadores de arroz vietnamita cuando este país se independizó en el ámbito alimentario y comenzó a exportar el esencial grano, y ahora es uno de sus mayores compradores.
A lo largo de decenas de años, la población del archipiélago ha mostrado su preferencia por el arroz vietnamita. Alrededor del 80 por ciento de su consumo de ese cereal proviene del país indochino, lo cual ha ayudado a garantizar la seguridad alimentaria local.
Vietnam se afianza como un socio confiable de Filipinas no solo por el estable suministro de arroz, sino también por abordar desafíos comunes. Ambos países aspiran a que su comercio alcance pronto los 10 mil millones de dólares, además de continuar la cooperación y el intercambio de experiencia en agricultura y aplicación de la biotecnología avanzada para aumentar la productividad y la calidad de productos agrícolas, a favor de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de la agricultura.
La copiosa experiencia de cooperación acumulada en los últimos 50 años ha servido de base sólida para profundizar los lazos Vietnam-Filipinas. En ocasión de dicha visita, sus dirigentes hicieron un balance de la trayectoria recorrida y pactaron inaugurar un capítulo de cooperación bajo el marco de asociación estratégica reforzada, esperanzados en vigorizar la amistad binacional.
Al expresar su beneplácito por el hecho, el presidente Ferdinand Romualdez Marcos Jr. resaltó que la asociación estratégica reforzada no solo entraña intereses bilaterales, sino también evidencia la posición de ambos países como símbolo de paz, innovación, dinamismo y crecimiento sostenible dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y en la región del Indo-Pacífico.
A juicio del secretario general del PCV y presidente de Vietnam, las percepciones compartidas con Filipinas propulsarán los vínculos bilaterales de amistad y vecindad hasta nuevas cotas, proporcionando beneficios tangibles a sus ciudadanos y contribuyendo al avance de cada país, así como a la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región y del mundo.
Dado su acelerado crecimiento económico, ambos países se proponen impulsar la cooperación en este campo con miras a lograr grandes saltos que fortalezcan la capacidad y el autofortalecimiento propio, y a traer beneficios a la población. Además, planean explorar áreas emergentes como la gobernanza digital, las tecnologías innovadoras, la energía, las inversiones bidireccionales en la industria manufacturera, la economía creativa y las iniciativas favorables para una economía verde.
La cooperación agrícola avizora un impulso más fuerte constituido por la investigación y el desarrollo conjuntos, sobre todo los rubros con potencial para el comercio y la inversión. Algunos ejemplos son el arroz, los mariscos, la economía azul, la agricultura inteligente, la gestión de desastres y la adaptación al cambio climático.
Ambos países fomentan los intercambios pueblo a pueblo basándose en los cimientos disponibles en materia de cultura y educación. También coordinan sus acciones en foros multilaterales, especialmente en la Organización de las Naciones Unidas y la Asean. En un contexto en que Filipinas asume este año la presidencia del bloque regional bajo el tema “Navegando juntos por nuestro futuro”, Vietnam ha reiterado su disposición a respaldar el mandato en aras de un Sudeste Asiático de unidad, paz, estabilidad, autofortalecimiento y prosperidad.
Para la comunidad vietnamita residente en Filipinas, los resultados de la visita de To Lam, su esposa y una delegación de alto nivel sirven de gran ánimo y motivo de orgullo.
Están pendientes de los cambios y avances que experimenta su país de origen. Con sus conocimientos, capacidades profesionales y redes de contactos, están decididos a respaldar una cooperación cada vez más sustancial entre Vietnam y Filipinas. Esto no solo fortalece las relaciones bilaterales, sino que también genera beneficios concretos para el proceso de renovación y desarrollo de Vietnam.
Asimismo, manifestaron su satisfacción porque, a pesar de su apretada agenda de trabajo, To Lam se reunió con ellos, escuchó sus inquietudes y propuestas.
El doctor Tran Van Khanh, vicepresidente del Comité de Enlace de la Asociación de Vietnamitas en Filipinas, expresó su disposición para transferir conocimientos médicos al país. Además, propuso crear una red médica global de vietnamitas en el extranjero para conectar las principales instituciones sanitarias de Filipinas con los hospitales líderes de Vietnam, así como impulsar el desarrollo del turismo de salud y bienestar en el país indochino.
Por su parte, la profesora asociada y doctora Tran Thi Giang Huong, directora de Programas de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades de la Oficina Regional para el Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud, informó que Filipinas es sede de numerosas organizaciones internacionales, por lo que la elevación de los nexos bilaterales brindará a los vietnamitas la oportunidad de trabajar en esos organismos. Ello también favorecerá la integración internacional de Vietnam y amplificará su voz en foros globales y organizaciones especializadas.
En representación de los vietnamitas involucrados en labores de investigación y docencia en instituciones académicas y centros de investigación filipinos, Luu Van, especialista del Instituto Internacional de Investigación del Arroz, señaló que esa entidad posee el mayor banco de germoplasma de arroz del mundo, mientras Vietnam actualmente impulsa un modelo de desarrollo verde y sostenible y prioriza la producción de arroz de alta calidad y bajas emisiones. Fortalecer la cooperación y el intercambio de experiencias, especialmente para apoyar a Filipinas en materia de seguridad alimentaria -señaló- contribuirá a reafirmar la posición y el prestigio internacional de Vietnam, al tiempo que ofrecerá a científicos e investigadores vietnamitas en el extranjero la oportunidad de aportar al desarrollo nacional.
Muchas empresas filipinas de renombre han invertido en Vietnam, como San Miguel, Universal Robina, ACEN y Manila Water. Por su parte, las inversiones vietnamitas en Filipinas están experimentando un notable crecimiento, impulsadas por la presencia de grandes compañías como VinFast, FPT Software y Thaco Auto. Ambas economías presentan un elevado grado de complementariedad.
Filipinas cuenta con una mano de obra altamente cualificada en inglés y un dinámico sector de la externalización de procesos empresariales que abarca servicios de atención al cliente, procesamiento de datos, consultoría médica y desarrollo de software. Al combinarse con el dinámico ecosistema tecnológico de Vietnam, este potencial abre amplias perspectivas de cooperación en la formación de talento digital, inteligencia artificial y ciberseguridad.
En el sector agrícola, la sólida cooperación en el comercio de arroz ha dado paso a mecanismos de colaboración a largo plazo que incluyen la agricultura inteligente, el procesamiento de productos pesqueros y la adaptación al cambio climático.
La visita a Filipinas del secretario general del PCV y presidente de Vietnam, To Lam, imprime un nuevo impulso a las relaciones bilaterales y posee una gran relevancia para toda la región. Profundizar los vínculos entre los dos países no solo responde a los intereses de sus pueblos, sino también contribuye a la construcción de una Asean unida, cohesionada y fuerte, capaz de aportar activamente a la paz, la estabilidad y el desarrollo regional y mundial.