En el marco de la Conferencia nacional para estudiar, comprender e implementar la Resolución del segundo pleno del Comité Central del Partido del XIV mandato, el funcionario brindó información acerca de la Conclusión No. 18-KL/TW, emitida el 2 de abril de 2026 por el Comité Central del PCV del XIV mandato sobre dicho plan.
Al enfatizar que la situación mundial en el período 2021-2025 estuvo marcado por la combinación de oportunidades y desafíos—siendo estos últimos los predominantes—, Thanh Nghi señaló que, gracias a la participación drástica de todo el sistema político, el Partido, el pueblo y el ejército bajo el liderazgo cercano del Partido; la supervisión y acompañamiento de la Asamblea Nacional; y la dirección decisiva, flexible y eficaz del Gobierno, el primer ministro, los ministerios y las localidades, Vietnam sigue logrando hitos integrales, materializando y superando 22 de los 26 indicadores socioeconómicos principales de la etapa.
Destacó que la macroeconomía se mantuvo básicamente estable, se aseguraron los grandes equilibrios y el crecimiento se recuperó con fuerza logrando resultados relativamente altos. En particular, el Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 aumentó un 8,02 por ciento, con un promedio del 6,2 por ciento en el período 2021-2025.
La escala de la economía vietnamita creció de 346 mil millones de dólares en 2020 a 514 mil millones de dólares en 2025, subiendo 5 posiciones hasta ocupar el puesto 32 a nivel mundial; el PIB per cápita del año pasado alcanzó los 5.026 dólares. La inflación, el déficit presupuestario estatal y los indicadores de deuda pública fueron controlados; el sistema de infraestructura se desarrolló de manera sincronizada y moderna; se garantizó el bienestar social y se elevó el nivel de vida de la población, mientras se fortalecieron la defensa, la seguridad, las relaciones exteriores y la integración internacional.
Sin embargo, según Thanh Nghi, los cimientos macroeconómicos aún no son plenamente sólidos; la productividad, calidad, eficiencia y competitividad de la economía no son altas; la ciencia, tecnología, innovación y transformación digital aún no contribuyen lo suficiente al crecimiento; faltan mecanismos y políticas fuertes para atraer recursos y la ejecución organizativa aún no está a la altura de las exigencias del desarrollo.
Al entrar en la etapa 2026-2030, la situación mundial presenta evoluciones complejas e impredecibles que afectan directamente la ejecución de los objetivos de desarrollo de Vietnam. Sobre esta base, el Comité Central del PCV acordó las metas e indicadores para alcanzar un crecimiento económico de dos dígitos. El objetivo es un desarrollo rápido y sostenible para que en 2030 Vietnam sea un país en desarrollo con una industria moderna e ingresos medios-altos y se sitúe entre las 30 economías más importantes del mundo. Para ello, se requiere esfuerzos para lograr un crecimiento promedio del PIB del 10 por ciento anual o superior, en paralelo con el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, el control de la inflación y la garantía de los grandes equilibrios.
La Conclusión define 4 grupos de perspectivas rectoras y 4 grupos de tareas y soluciones principales sobre desarrollo socioeconómico; finanzas nacionales; préstamo y pago de deuda pública; e inversión pública a mediano plazo. Entre ellas, las tareas socioeconómicas incluyen contenidos clave como: renovar la gobernanza y ejecución, perfeccionar las instituciones, transformar el modelo de crecimiento, crear avances en la ciencia y tecnología, fomentar la innovación y la transformación digital, desarrollar empresas y nuevos modelos económicos, y garantizar la estabilidad macroeconómica.
También se exige construir y desarrollar una cultura vietnamita avanzada e imbuida de la identidad nacional, modernizar la educación universal, atraer el talento, desarrollar una infraestructura integral y moderna, así como impulsar la urbanización.
El grupo de tareas sobre finanzas nacionales se centra en la gestión eficiente del presupuesto estatal, la construcción de un sistema tributario moderno y transparente, y la explotación de nuevas fuentes de ingresos. En cuanto a la deuda pública, se enfatiza la garantía de la seguridad financiera nacional, el fortalecimiento de la gestión de riesgos y la transparencia en la movilización de capital.
Respecto a la inversión pública a mediano plazo, se exige una asignación de capital concentrada y focalizada, evitando la dispersión; se busca reducir al menos un 30 por ciento el número de proyectos en comparación con el período anterior, utilizando la inversión pública como motor para atraer la inversión privada y combatiendo las pérdidas y el despilfarro.
Para que esta Conclusión se traduzca pronto en resultados. los organismos del sistema político, los niveles, sectores y localidades deben actuar con proactividad, urgencia y flexibilidad en su implementación; fortalecer la inspección y supervisión; potenciar el rol de los líderes y fomentar la participación de la comunidad empresarial y del pueblo para cumplir con éxito el objetivo de desarrollo rápido, sostenible y el crecimiento de "dos dígitos", propuso Thanh Nghi.